miércoles, diciembre 27, 2017

GESTOS

Ahí están. Tú no los aprecias, ni te das cuenta que te están delatando, y hablando de ti.
 El rostro, ese espejo del alma con sus ojos turbios o luceros del alba.
Boca tensa, entreabierta, o girando hacia el cielo.
Manos perdidas, o extendidas como el ala de una gaviota.
Tu columna encorvada y contrahecha, o como los dedos de Dios, esbelta y alargada.
Todo en nosotros habla sin necesidad de volcar una sola palabra. Nuestros silencios, losas sobre los otros. Miradas perdidas, ciegas de sentimientos. Miradas tiernas, dos soles de bienvenida. Chasquido de lenguas mudas ante el asco, abatimiento del cuerpo que camina sonámbulo ante tanto peso sin resolver.
Hablamos y hablamos y no dejamos de hablar, aunque nuestras bocas no se hayan abierto y nuestra garganta no teclee ninguna cuerda…

Ayer me reproché tanto gesto enojoso y no pude contestar. En las copas de los árboles colgaban perlas diminutas; eran lágrimas heladas como la frialdad de un corazón que no late y su sonrisa yace en lo alto de una rama pelada. Un aire fino a hielo fundido agitaba mi piel desnatada mientras caminaba por las sombras de un jardín abandonado. Era mi nostalgia al despertar, la pena acurrucada en algún rincón de mi alma.

Ayer amaneció un techo de cristal, tan azul como espejo en mis ojos tristes. Perdidos en las tinieblas y las manos colgadas en el precipicio de un cuerpo que se arrastraba… ¿Qué me iba a contestar? Tan sólo el silencio de mis palabras fue serio candidato al óscar a la mayor tristeza.

7 comentarios:

Marigem Saldelapuro dijo...

¡¡¡¡Hola!!!! Me has helado el corazón, un texto tan breve dice tanto...y taaaan triste.
Muchos besos y te deseo lo mejor en este 2018, feliz entrada y salida de año.

Macondo dijo...

Qué melancólicas os ponen las Navidades a las personas sensibles, aunque no todas lo expliquen tan bien como tú.
Un abrazo.

Mª Jesús Muñoz dijo...

Los gestos hablan por si solos, asi es, amiga...Ojalá nos diéramos cuenta de ello y fuéramos más positivos a la hora de dar a los demás lo mejor...!
Felices días con los tuyos y un año nuevo lleno de bellas experiencias.
Mi abrazo y cuídate mucho.

Micaela dijo...

A veces sobran las palabras...es cierto que nuestros gestos y movimientos nos delatan. Muy bello texto. Aprovecho la ocasión para desearte mucha felicidad para el 2018. Un fuerte abrazo.

Ambar dijo...

Poder controlar el lenguaje corporal es misión casi imposible. A veces los demás, caritativamente, disimulan como si no se hubieran dado cuenta.
Besos

Xabo Martínez dijo...



La mucha luz es como la mucha sombra no deja ver. Creo que hay gestos que dibujan su propio sentido, y en ocasiones se vuelven armas de oscuridad y que es difícil dejarlas o alejarlas de nosotros u olvidarlas.

Un abrazo muy fuerte y un venturoso 2018

Beatriz Martín dijo...

duro , profundo y sublime el lenguaje corporal puede amar, llorar y odiar querer uuuff hablar habla el alama mis como tus ojos perdidos precioso trabajo un beso desde mi brillo del mar