viernes, septiembre 22, 2017

OTOÑO CASTELLANO

¿Lo has visto? Llegó de puntillas cuando las horas casi dormían y el mundo casi flotaba.
Tiene cara de campo trillado que el tiempo despobló. Las mejillas son dos manzanas coloradas y su cuerpo, un tronco encorvado, casi semi desnudo, casi hierba en una primavera tardía.
Me agradan sus mañanas suaves de otoño claro y colores de ocres tristes.
Me alivian sus días cálidos en los que el sol acaricia mi piel fría y echa raíces en el alma.
Me apasiona su vientecillo suave que acompaña a la melodía del silencio abandonado cuando paseo por mis caminos dormidos, afónicos de hombres que distraen mi embeleso.
Me flipa el sonido vacío de la campana en su espadaña extendiendo su sonoro tronar sobre mis campos indefensos y desamparados.
Me gustan sus susurros de otoño que invitan al sosiego y al balance de logros y desaciertos.
Me complace este otoño de humedad tierna que resbala y encharca…, su aroma inalcanzable de la brevedad de un instante mientras un poema nace en mis labios.

Me deleita mi tierra de vastos horizontes que en otoño expande mi mirada. Tierra enjuta que enhebra otoños, primaveras y veranos para luego dormir en inviernos gélidos y nieblas misteriosas. Tierra de tragedias y ternuras, de odios y caridades, esta es mi Castilla de dorados otoños y tardes de membrillo.

lunes, septiembre 18, 2017

MELANCOLÍA

Las tardes se acortan mientras las horas se pliegan en sí mismas y la felicidad palidece con esa luz que se escapa a mis ojos.

El frescor de la tierra gatea por mis piernas tanto al alba como en las tardes que languidecen tan temprano, tan pronto, que no me acostumbro a decir adiós al día que se resbala en largas noches achicando el manantial de luz que adorna mis horas desde primavera.

El tiempo muta, se mueve con la cadencia de una estación mientras la melancolía se cuela por las rendijas de esta vida mía que no se acostumbra a decir adiós… Adiós a las gaviotas, al rumor pausado de las olas, al runrún del estío, al azul celeste hasta altas horas de la noche. A fresas, vainillas y melocotones con que mis ojos saludan y despiden a los días que me acompañan. A la música del grillo y del gorrión, al aroma de la tierra recién segada y a la sal de la mar.

El tiempo se diluye en mis dedos, se desliza en mi memoria y un tibio reflejo de mi vida garabatea en una instantánea que será el único recuerdo que me susurre en los largos días de invierno cuando la memoria juguetee con el ayer dulce de mi existencia. 

Entonces la nostalgia se vestirá en mi alma como una dama melancólica hasta que mis ojos se vuelva a encender de esas luces otoñales que abren mis poros a nuevas sensaciones.

domingo, septiembre 03, 2017

AL OTRO LADO DE MI JARDÍN

El viento se ha despertado silbando, agitando telarañas de los setos y bailando con las copas de los árboles.
El cielo se ve arrastrado por ese aire que lleva consigo nubes tortuosas, hilachos de algodón y los requiebros del amanecer.
Parece que quisiera contarnos que ya es septiembre y hoy es uno de esos días descolorido mientras las maletas de un chiquillo son arrastradas por el jardín camino de su destino.
El alborozo se torna pausado igual que las flores que trepan lentamente a su final.
Todo comienza a mutar y el verano que es azul y lavanda, verde en sus bordes y turquesa en el fondo, va desfilando silente en busca de su retiro.
La casa queda muda y sorda, solo las huellas de un perro buscando a ese muchacho de las maletas rompen la monotonía del vacío y yo, al otro lado del jardín, me disipo en los recuerdos de un estío tan intenso en sensaciones como colorido en su trastienda.
A partir de ahora serán los sepias quienes acolchen mis nuevas sensaciones, quienes amortigüen la nostalgia de la luz y del color, de las risas fundidas en bronce y de un eterno amor que, por callado, solo se abriga en mi corazón.

El verano va lentamente difuminándose para desteñirse en un dulce recuerdo.

jueves, agosto 31, 2017

MI ARBOLILLO

Mi arbolillo se despluma cayendo sus sueños en el agua de la fuente. Parecen mariposas rosas flotando en un océano limitado.

Ayer hubo tormenta y su cuerpecillo, de tronco alargado y anoréxico, se cimbreó revelándose contra la madre naturaleza. Le miraba tras los cristales ahumados de basura y sabía que, aunque esquelético su fortaleza está bajo la tierra a pesar de sus escasas ramas; él es fiel a mis ojos.

Pero este año, de soles hechiceros abrasando con su canícula las flores de mi jardín, ha querido florecer antes de la llegada del otoño.

Hace dos semanas despertó rosa, creí que la imaginación jugaba con mis ojos, pero no. Abrí la puerta, bajé las escaleras y allí estaba mi arbolillo famélico y escuálido con su cabecilla coronada de requiebros tan rosas como sonrosados sus sueños de verano.

Acaricié su tronco sintiendo la ternura entre mis dedos porque nadie se fija en él, hasta el jardinero quiso cortar su larga y estrecha vida en un jardín de árboles pomposos, de cipreses acunando sus techos en el cielo y fogosas madreselvas.


 Mi pobre arbolillo se libró por los pelos, y ahí sigue en el medio de la Lola para que nadie le mire, solo yo y el perro que mea sus bajos fondos. Me da igual, yo veo su belleza clandestina, el valor de su coraje para sobrevivir en una tierra adversa, y cada año regalarme un manojo de florecillas tan escuchimizadas como él mismo, tan inocentes y sencillas que chirrían en un mundo sin escrúpulos.

viernes, agosto 25, 2017

AMORES

Amores que vuelan, amores que pasan, amores que permanecen...
Amores sanos, amores locos, amores dañinos...
Tantas clases de amores como de uvas para un vino. Garnacha, Gamay, Merlot, Mencía, Bobal, Albillo, Cabernet..., armonizan nuestros platos como Ágape, Fileo, Storge, y Eros para el amor.
Amores básicos, de pasión, ternura..., amores capaces de envolvernos en vida o matarnos.
Amores que hacen ser lo que no somos, o ser más grandes por su propia inmensidad.
Amores sensuales, amores desinteresados, generosos y altruistas.
Amores fraternos, amores gitanos, mentirosos, ciegos y despechados.
Tantas clases de amor como seres humanos perdidos en la faz de la tierra.


miércoles, agosto 23, 2017

SI VOLVIERA A VIVIR

Parecía que me estaba esperando, igual que si mis ojos estuvieran abocados a un encontronazo frontal y mi entendimiento predispuesto a comprender aquellas palabras perdidas en un mar de letras.

“Si volviera a vivir, ¿cambiaría muchas cosas?” Una pregunta inocente, sin fuste aparente pero directa al intelecto que en ese momento reposaba bajo un sol mestizo. Me ajusté las gafas y durante un rato mis ojos navegaron tranquilos en aquel océano de respuestas que daba el periodista mientras el silencio se balanceaba en la calma que produce ese antídoto contra la dispersión, el ruido y el estrés.

No sé en qué momento aterricé con mis respuestas y mis incógnitas, con mis dudas y afirmaciones, con la responsabilidad de mi pasado y el sueño de otra vida distinta. Me sentía afortunada porque prácticamente todo lo sucedido en mi vida lo había elegido en libertad, unas veces consciente, otras, alocadamente y el resto, se había encargado la vida misma de sellar mis caminos. Y lo que más valoraba es que nunca nadie me obligó a hacer algo que yo no quisiera. Erré, triunfé, desfallecí, vencí, perdí, fracasé, gané, fallé, me equivoqué..., libremente.

Sé que suspiré, sonreí, me puse a escribir y apagué el reloj del tiempo.

lunes, agosto 21, 2017

SENSACIONES ENREDADAS

Buenos días, mi Luz… Me despertado con la bruma nublando el falso tiempo de la espera, aguardando que el placer surja en mis letras atribuladas de agravios.

Busco en mis enseres una media sonrisa, seguro que tengo en la despensa, aunque ahora no la encuentre. Me obstino en listados mentales de quehaceres cotidianos sin embargo un amago de amargura se hacina en el corazón.

Cojo la lejía del olvido tratando de borrar a toda costa el sabor ácido de un sentimiento, pero hay manchas que no se van a pesar de mis esfuerzos.

¿Dónde estás bendita locura? Clamo al eco de la ausencia. Yo con esto sola no puedo, el veneno de sus lenguas ha inyectado en mi sangre edulcorada tanta rabia, que no incomprensión, que ladro y muerdo en vez de besarte con besos de enamorada. Me he ubicado en una montaña rusa que sube y baja hasta precipitar mis sentires.
He pensado en aislarme en taponar mis oídos, en amordazar mi lengua, en cegar mis ojos, hasta que esta tormenta diabólica de seres enajenados de poder muera asfixiados por su odios y complejos.
¿No te das cuenta? No miran ni por ti ni por mí, su codicia solo desea que entre tú y yo haya el abismo irracional, nada más.

Sí, mi Luz, tengo miedo, no me avergüenzo de decirlo. Tengo miedo del hombre estepario, del hombre falaz, de ese hombre que anula mi voluntad, y mis sueños, de ese hombre que roba mis libertades pretendiendo que trague con sus ideas. Tengo miedo a entrar en su bucle y ser arrastrada por sus arquetipos y juicios, para nada benévolos y cargados de falsos prejuicios.

Si pudieras, mi Luz, aparta de mí este cáliz envenenado. Yo, mientras me atrinchero pero que mi voz se escuche, esa no la apagues.

sábado, agosto 19, 2017

COMIENZA UN NUEVO DÍA

Comienza un nuevo día, ahí estamos tú y yo secándonos las lágrimas, besándonos la tristeza. Me acaricias, te acaricio, me besas, te beso y, aunque un escalofrío recorre mi alma, me tiendes tu mano y juntos reanudamos la marcha entrecortada de pasos tartamudos.

Tiemblas a pesar de que el día comienza y paramos a recobrar el aire robado. Me miras, te miro y me engancho a tus ojos que despliegan sus alas para alzar nuestro vuelo.
Comienza un nuevo día con el dolor cosido al silencio, pero con la luz barruntando nuevas esperanzas.

De latigazos se hizo la piel del corazón y con sus cicatrices resolvió seguir latiendo; no era aún su hora de apagar el latido que sustenta su camino.

“¿No ves?” Me dices mientras señalas más palomas planeando sobre la luz que amanece, y allí dirigimos nuestro vuelo hasta juntarnos con gaviotas y vencejos, gorriones y búhos… Juntos zurcimos nuestras penas mientras una suave lluvia de lágrimas infinitas rocía la esperanza que nace en nuestras almas clamorosas.
Comienza un nuevo día mientras me rocías con una sonrisa tan tibia como dulce y yo me pego a tu boca para que nunca me falte tu calor.

martes, agosto 15, 2017

AYER, HOY

Ayer llovió con la sutileza del olvido y el silencio de un recuerdo.
Los colores se avivaron y la tierra tragó el agua a borbotones.
Tanta sed contenida que hasta los árboles revoloteaban entre las chispas del agua.
Hoy amaneció un sol tímido, entre la espadaña y las ramas despeluchadas por la furia del viento.
Sus hojas despiertan con lágrimas de cristal y el rumor del agua baila aún en la alcantarilla.
Ayer los pajarillos menudos piaban atemorizados, se escondían de la lluvia. Hoy, cantan y beben el agua de la fuente, de esas hojas tan verdes donde esconden su guarida.
Ayer la lluvia apaciguó la sed de mi alma, hoy el sol ilumina mi mente.
Así es la naturaleza tan calcada al hombre, aunque más sabia que él.
Ayer fue un día de lluvia con rescoldos de verano.

Hoy es un día de sol con cenizas de otoño.

miércoles, agosto 09, 2017

AMANKAYA

Hoy desperté con tu nombre pegado a mis labios, Amankaya y corrí a buscar tu imagen al desván de mis sueños, ahí donde nada es real y todo es posible.
Mi niñita dulce, te encontré como siempre regalándome sonrisas, apostada en la puerta de un arcoíris. Te acaricio con la mirada hasta sentir ese amor que no posee palabras. Veo tus ojos sin horizontes, achinándose sin miedos a esa vida que ves pasar que no es tuya, pero que tú rozas cada mañana al despertar.
No puedo evitar balancearme en tu recuerdo, Flor de azucena, que es lo que significa tu nombre, Amankaya, mi niñita tierna.
Atrás quedó tu cuerpo chiquito y yo prendí el vuelo muy lejos de tu paisaje, pero antes de partir me pediste unas alas para volar como las mías. Al principio no te entendí hasta que señalaste mis pies. Entonces vi tus piececillos de angelote renegridos, encallecidos de ignorancias y corrí a buscarte unas alas tan diminutas como tú. El estupor en tu gesto hizo más grande mi corazón, nada comparable cuando te pusiste tus alas y volaste del revés.
Cierro los ojos y te veo, te veo, y te siento como lo más hermoso que mis ojos han podido ver y palpar con la pureza de una imagen.

Amankaya, Flor de azucena, mi sueño ya es real como tú misma.

lunes, agosto 07, 2017

VERANO

No todos los veranos son iguales, aunque todos guarden similitudes. Unos están salpimentados de mar, otros de tierra adentro. Cuando añoro la mar, cierro los ojos y buceo en su espuma, en sus azules y escucho el rumor del viento, el oleaje al llegar a su orilla y el canto de mi gaviota clamando libertad. Pero cuando levanto los párpados, mis pupilas descubren que navego por el mar castellano de inmensas llanuras y atardeceres con aroma a paja y la musicalidad de la chicharra. Mis pies no se hunden en la arena sino en un césped mullido y recién regado. Noto en mis plantas el tibio roce del agua y la tierra. Levanto mi cabeza y descubro nubes que se esponjan como hogazas y si miro más allá, el horizonte se ensancha de una dulce frambuesa.
En mi jardín hay una pérgola para tardes perezosas y noches de verano donde la algarabía se concentra mezclando voces y conversaciones, risas y susurros, y en cuya penumbra vas descubriendo la magia de la amistad, las miradas cómplices o furtivas, y lo que dices con tus silencios.
Una pérgola para roces lisos y sin esquinas en cuyos extremos se enredan dos buganvillas que trepan hacia un techo roto. En primavera se cayó sobre él un trozo de tronco grueso y la techumbre cedió. La otra noche cuando la miré, lucía encanto en su esencia decrépita, un trozo de cielo se colaba en nuestra cena. Yo miraba a mis amigos y nadie parecía haber reparado en ese techo troceado de cielo y paja. Ellos comían, veían, brindaban, reían y hablaban. Era un coro, no obstante, uniforme y bien sintonizado. Eché la silla atrás para ver la imagen al completo. Caras nuevas, recién llegadas a mi vida tres años atrás y los rostros de siempre con los que crecí y aprendí a caminar en tardes azules de mi niñez y adolescencia, y mi pérgola arrullando una escena veraniega mientras yo asimilaba emociones, tratando de gatear hacia las palabras para que estas conformaran un lenguaje que se acercara a la orilla de un lector.

No todos los veranos son iguales, aunque guarden similitudes. Este ha llegado cargado de sorpresas y sobresaltos. Sorpresas inesperadas, un ayer perdido y que vuelve a ti con realidades tan crudas que dejan a tu sangre helada y aunque tratas de digerir, cuesta asimilar tanto dolor. Sobresaltos de abuelos en la cumbre de su infinito y que trastean con un adiós cada vez más cercano. El esposo de una amiga, que ayer era un roble y que hoy su corazón renquea, el hijo obstinado en montarse en su caballo de dos ruedas aprovechando que en las carreteras no cabe un coche más…

Todos los veranos vienen jalonados de sorpresas y sobresaltos, pero, también, de azules y lavandas, verdes en sus bordes, turquesas en su fondo y frambuesas en su horizonte. Me gusta pensar en el verano, sentir el frescor de sus aguas recorrer mi cuerpo, relajar mi cabeza atolondrada bajo una suave brisa oliendo a sal o tierra seca, y escuchar la voz de mis amigos, de mi familia, desgranando el día a día de un verano más en mi vida.

sábado, agosto 05, 2017

VOLVER

Miraba y miraba la maleta con la desgana de quien no desea volver, con la añoranza prendida en el ánimo.

Abrí la ventana para que entrara el fresquillo de la noche y se me hiciera más liviano el entrar en mi otra dimensión. Una lágrima furtiva se estrelló encima del equipaje y la recogí con la yema de un dedo llevándola a mis labios; sabía a sal.

Ya, por fin, la cremallera corrió su corto trayecto hasta desempolvar sus misterios. El primero que emergió fue el aroma a mar, se había colado a borbotones hasta llenar todo el espacio. Saqué de golpe el montón de ropa y la apreté contra la nariz; se me inundó de algas y salitre mi espíritu y así fui llenando el armario y cajones de ese mar que rebosa el recuerdo.

En el fondo de la maleta dormía mi cuadernillo de letras ruborizadas, salpimentadas de arena, olas y sensaciones. Pasé mis dedos por aquellas hojas expectantes y cuando volví las manos estaban pintadas de polvo marino. Estreché contra mí el caudal de palabras por ordenar y cerré los ojos. Entonces sentí el rumor de viento, del oleaje y la gaviota. Vi mi cuerpo saltado las olas hasta convertirme en espuma blanca en un día de sol y, por fin, percibí y visualicé el azul, ese azul de mil tonalidades que me envolvía hasta emborrachar mis ojos y estos transformarse en dos luceros de cobalto, índigo, celeste, zarco…

Justo en ese instante un grillo me dedicó una de sus baladas nocturnas provocándome una tímida sonrisa. Sin duda ya estaba en casa y el mar lo veía y sentía dentro de mí.

sábado, julio 29, 2017

ALAS DE ÁNGEL

No era un día más, aunque lo fuera. Su vida era demasiado rutinaria, monótona y, sin embargo, él y ella trataban de colorear sus precarios instantes en dulces encuentros. Se agarraban las manos y los dos temblaban de placer. Apenas hablaban, pero se miraban y sus ojos decían lo que la realidad les negaba. Se sentaban en un banco apartado a la sombra de un árbol que abanicaba ese tímido amor que nació entre fuertes muros de hormigón, pero ellos supieron volar y alzar sus alas en aquel tiempo en que la vida nada les dio.

Un día de finales de julio vieron juntos por primera vez una puesta de sol. Fue por casualidad, iban paseando y, de repente la muralla fue espejismo para ser una alambrada. Sus cuatro manos se sujetaron al alambre. Picaba, molestaba, hacía sangrar sus dedos, pero mucho más hermoso era aquel espectáculo en melocotones y frambuesas que, cuando se hundieron en el horizonte, el cielo se plagó de farolillos. Se tumbaron en el suelo para verlo más y mejor hasta que el sueño se meció en dos estrellas.

A la mañana siguiente fueron encontrados dos cuerpos en la trasera del manicomio. A ambos les habían crecido las alas.

martes, julio 25, 2017

GENTE ESPECIAL

Hay gente de una pasta especial que no tiene nada que ver al resto de los mortales. Son capaces de sacrificarse por otros y olvidarse de quienes son. O están dispuestos a renunciar parte de sus vidas y sentimientos para conquistar un mundo mejor para los suyos y para ellos mismos. Con tal fin, cogen una mochila, la llenan de nostalgias, abrazos calientes, amores que esperan, para que el tiempo sea sólo un suspiro en su vuelo rasante. No dudan en recorrer miles de kilómetros, dejar atrás a sus hijos para conquistar algo que en su tierra natal les es negado.
Se recrean en las noches de invierno con un ordenador viendo cómo se mueven a cámara lenta sus seres queridos, o cómo van creciendo sus genes mientras el tiempo pasa.
En primavera miran fotos y las besan deseando que ese beso llegue muy lejos.
En verano, la música de sus orígenes endulza sus cuerpos y, mientras sus manos trabajan, atesoran migajas; de mil maneras hacen que el dinero se reproduzca y llegue a su destino.

…La observo en silencio mientras una escoba se mueve, un cristal se descubre o una camisa queda perfecta.

Primero dejó a su hija recién nacida. Tuvieron que pasar tres años para abrazar su cuerpo chiquito. Ahora muestra con orgullo un pedazo de tierra donde van creciendo unos ladrillos “En cuatro años, volveremos a casa. Plantaré tomates y mangos y entre dos árboles colgaré una hamaca. Falta tan poco…” Y el susurro de su voz con la esperanza prendida en su garganta hace que me estremezca al pensar que son personas verdaderamente especiales.

viernes, julio 21, 2017

MI PERRO Y YO

Cada mañana me quedo observándole mientras me tomo el segundo café. No se inmuta, aunque su cuerpo me hable desde el rabo hasta las orejas.

Y en sus ojos leo la mejor literatura. En ellos arde el amor, la tristeza, la esperanza, la pureza, la sabiduría. Términos que conoce a fondo por su olfato e instinto. Sentimientos que el hombre cree exclusivos suyos… ¡Qué necedad!
Su lengua trepa por las heridas humanas mientras su fidelidad está compuesta de esperas sin reloj.

Buceo en su perfil, me regodeo de sonrisas de gratitud, pero no dejo de preguntarme por qué Dios se lleva a los ángeles a su vera y deja tanto diablo suelto en un mundo en el que a veces se apagan las palabras; no encuentro respuestas y el desánimo fluye por mis poros.

Mi perro lo nota y se acerca; me da un lametón en la mejilla. Levanto el rostro al cielo nublado y doy gracias a ese Dios con el que me paso media vida riñendo y discutiendo, aunque las preguntas se queden flotando. A las personas no hay quién nos entienda; a los perros, siempre.

¡Buen fin de semana, amigos!

lunes, julio 17, 2017

COSAS, OBJETOS, TRASTOS, CHISMES…

A veces los objetos poseen vida propia, aunque sea inanimada. Puede ser materia y, sin embargo, hablarte.

Así es mi mesa de jardín. Creo que cuando fui capaz de distinguir, ella ya estaba delante de mí para hacerme gratos esos momentos menudos de la vida cotidiana.
Como cualquier anciano, cojea, se agrieta, pero resiste los envites con soberbia dignidad.
Hoy me ha contado que tal vez este sea su último verano, y que la podía designar a otros usos más pausados. Me he quedado mirándola hasta hallar una pregunta o varias.

-Mesa, ¿cómo voy a escribir a media tarde sin ti, ¿quién me va a dar mejor cobijo para mis lecturas?, ¿y mis desayunos al sol tibio del alba?, y esas copas nocturnas mientras la música mece el verano?

He sentido que me ha mirado con la humildad de lo inanimado tan lleno de servidumbre, con la consistencia de saberse un simple instrumento y que su destino está en mí.
He acariciado sus patas deshechas, su rostro redondo de luna llena y he sentido la sonrisa de la materia posarse en mí.

Sí, tal vez pienses que estoy loca, pero las cosas que aprecias, te hablan.

martes, julio 04, 2017

TE QUIERO

A veces se me olvida decirte “Te quiero”
Y te quiero por la edad que tienen los años, te quiero por esos silencios tuyos tan llenos de amor que la ternura inunda mis ojos.
Te quiero por las veces que te engañan en la carnicería, el frutero y el pescadero y tú llegas a casa con el mejor de tus trofeos; el amor que me profesas.
Te quiero porque friegas muy mal los platos y dejas labios pintados en los vasos.
Te quiero porque me hablas y me hablas y yo no entiendo nada pero tú sabes que me gusta el susurro de tu voz.
Te quiero porque me mientes pensando que me engañas para no verme sufrir.
Te quiero por tu sombra siempre al acecho de mi eterna duda.
Te quiero porque besas mis lágrimas cuando el desencanto llama a mi corazón.
Te quiero porque eres un cenizo y, a pesar de eso, me provocas una carcajada.

Te quiero tanto que, a veces, se me olvida decirte “Te quiero”

domingo, julio 02, 2017

ELLA

El  invierno fue duro pues la nieve enterró la espiga y la lluvia ahogó la simiente. La luz no amanecía, los árboles eran esqueletos hacinados en el olvido, y nuestras vidas corrían al acecho de un refugio.
La nostalgia se sabía compañera de soledades y el silencio silbaba nuestras horas.

Pero hoy…, la he visto muy de mañana, pizpireta y acicalada, enredando a todo el que pasaba.
Me ha alegrado nada más ver su diminuto talle, su gesto dichoso y esos ojos que miran de mil colores.
Su piel huele a violeta, limón y azahar y su frescura sacia tu ánimo trémulo.
El viento ha dejado de aullar, el cielo se viste de azul aunque el blanco y el gris revoloteen en sus sienes.
Y la lluvia ya no es agua de pena sino manantial de agua generosa

Ver la primavera es como si brotara la vida dentro de mí.

viernes, junio 30, 2017

DESAMOR

No hay días nuevos para tu persona, pero tú siempre estás ahí con la nube salpimentada de lágrimas y esperanzas rotas esperando a que nada suceda.

Hombre de mirada gris, y ampollas en el alma mal disimuladas.
De palabra quebrada por el duelo y el vacío de un amor.

Me dirás que borraste la memoria pero sé que cada día, a la primera luz, ahí estás esperando a la paloma de tu sueño.

Ella no conocía dueño, volaba y volaba y jamás reparó en tu amor.
Y tú…, te fuiste marchitando, perdiendo los pétalos de la fe hasta que te encontré.

Me quedé mirándote al lado de la sombra que caminaba junto a ti. Eras tú mismo sin saberlo y yo…, la gaviota que nunca viste.

No hay días nuevos para tu persona, pero tú siempre estás ahí en el espejo donde me miro cuando te pienso.

Hombre de mirada de humo y suspiro saciado de ternura…, esperando a que nada suceda.

martes, junio 27, 2017

SEMBLANZAS CASTELLANAS

En el estío, cuando el sol no pica y el horizonte se esponja en violetas y naranjas, mi Castilla nace por sus senderos.
Sus atardeceres ensanchan la última frontera de los campos de labranza, allí donde la luz descansa en la llanura y emerge otra vida al abrigo de un sol que muere.

La savia, entonces, renace en las calles apagadas de un calor que quema a mi Castilla. Es momento de encuentros y recuentos, del reposo, de calma y vientecillo ligero.
Es la hora del murmullo en la calle copada de asientos con olor a tertulia.

A la fresca de la noche se ventilan verbos del día consumido en calores y trigales.
Las puertas de las casas se iluminan de palabras, arden las lenguas, voces entrecortadas si son cuitas del vecino y, en la espadaña de la iglesia, duerme la cigüeña.

Los caminos se pueblan de pasos tranquilos, del respirar en el silencio de una tierra que suspira después de tanto grado sin sombra.
Despiertan las estrellas en este mar castellano. Son farolillos que entonan a una luna de plata y oro.

En los bancos del apeadero de una estación de pueblo se sientan los ancianos a ver pasar un tren con destino al más allá. Lo miran iluminados viendo caer al pasajero que regresa a sus raíces.

Huele a campo, huele a tierra recién cortada, huele a la madre que parió su embrujo sobre las sienes de los hombres que la trabajaron.

En mi Castilla se ha parado el reloj por este aroma de verano que baña a mi tierra. Mañana será La verbena, después la romería, la vaquilla y el encierro.
Sí, en mis campos sesgados ha nacido el verano y con él la alegría de la fiesta y el descanso.


sábado, junio 24, 2017

EL BESO

Tengo ganas de darte un beso.
Sí, esos que se dan cuando uno barruntan hondo.
Suenan a festivo soniquete y de ese gesto se desprende la música del cariño.

Te beso y mi nariz huele al trigo de tu piel.
Aprieto los ojos para retener el tiempo que marchó, para acercar mi memoria más perdida y sentir lo que una vez sentí.
… Mi abuela olía a fogones, leña y sal.
Con la sonrisa en los ojos acercaba su boca a la piel de nácar de mi niñez.

Déjame darte un beso, acortar distancias y desempolvar amores tan puros como los de antaño.
Afilo mi boca mientras emulo aquellos besos.
También  beso a mi tierra y mis labios se impregnan de su arena y mi olfato de su aroma.

Tengo ganas de darte un beso.
Cedo un beso a tu piel surcada de amores, años y desencantos.
Mi olfato se emborracha de ti y, lejos de dar muerte a la ausencia, dan vida a nuestra querencia más sincera.

Tengo ganas de darte un beso… madre.

martes, junio 20, 2017

ESCENAS GADITANAS I: LEVANTE

Hoy la mar despertó juguetona y el aire zumbón.
Las olas eran lluvia rizada sobre una cresta y, al llegar a su orilla, se deshacían en risas blancas.
El niño reía corriendo hacia la ola, abriendo sus brazos hasta ser gaviota en la espuma del agua brava.
La arena corría y corría tras el viento que volaba y volaba hasta estrellarse en tu piel morena.
Y el sol impertérrito, observaba escenas sempiternas de veranos de levante.
Entretanto, un buscador de conchas se hundía en la mar.

viernes, junio 16, 2017

LA VIDA ES UN DISPARATE

La vida es un disparate de colores. Cenizos, sepia, plata, naranjas, oro…
Mis pies salen corriendo tras ella cada mañana y siguen su senda de dislates coloridos.
Me río de mí misma en ese afán atropellado de perseguir esa vida de sueños destartalados a punto de sucumbir en cualquier esquina.
Llorar mis lágrimas y las de otros.
Escuchar el murmullo viviente, oír mi propia voz dando bandazos para sentirme también escuchada.
Reír, reír con la fuerza del viento, mirarte a los ojos y saberte que estás ahí tan lleno de colores como el arco iris.
La vida es un disparate, una aventura que debemos vivir. 
Hay gente que camina junto a su fortuna sin darla importancia, destilando rabia, persiguiendo no sé cuántas suertes sin percatarse que, a su lado, se haya el mejor de sus caudales: él mismo; apriétalo, abrázalo y sal en ayuda de aquel al que el color se le negó.

La vida es un disparate de colores que me gusta compartir con quien me topo en el camino.

domingo, junio 11, 2017

TÚ, MUJER

Nunca te he escrito, es verdad…
Hoy me levante con nombre de mujer prendido en mi garganta, maniatado en mi corazón.
Sí, tú, esa que mira descarada y desafiante, esa que se sonroja y baja la cabeza. Sí, tú, mujer de cuatro vértices y alma de aire.
Tú, mujer, de ojos de colores en tierra y vespertinos, mujer de puertas abiertas y palabra entrecortada, verbo veraz, lenguaje certero, y voz de compromiso. Sí, tú.
Tú, mujer, que callas y respondes con manos de hechos tajantes. Mujer de campos arados, de cosechas y otoños, primaveras, inviernos y veranos perdidos. De luces y sombras donde cobijar tantos preludios y desencantos.
Mujer directa, mujer invisible pero siempre mujer.
A ti, nunca te hablé pero nunca ignoré… ¿Para qué?
¿Para qué voy a decir si toda tú eres real? Eres mujer
No somos víctimas aunque así nos etiqueten. No, ni mártires. No, me niego a que así me vean y cataloguen.
Nos podrán clavar dagas, sesgar la vida, pisarnos y hasta escupirnos pero jamás anular dignidad y fortaleza, nuestra bandera.

Somos tierra, somos siembra, somos luz… Somos mujeres.

viernes, junio 09, 2017

AYER LLORÉ

Ayer lloré. Sí, lloré, se me escaparon las emociones y sentí. Sentí con mis poros abiertos, con mí ser contradictorio, con mi yo menudo.
Al fin, por fin, éramos sin querer ser. Éramos hijos de la tierra, del hombre vulnerable al que se le escapó un gesto.

Gestos, pequeños desahogos del alma, actos sin palabras, sinfonía de amor sin verbos, obertura de amor sin promesas.
Gestos, nimios retazos de corazón templado. Episodios mudos, minúsculos detalles confesando un amor, una admiración.

Éramos lo más parecido a una verdad sin apariencias, apostados a la sombra de un revés para expresar un sentimiento.
La mueca en nuestros labios, la expresión en las manos, los ojos bebiendo lluvias…

Sí, ayer lloré, lloré de emociones múltiples mientras la noche me tragaba y el silencio me asía a su cintura; en mi garganta morían los últimos desencantos.

Hoy un amanecer más se cose a mi solapa. Nada es lo que parece, ni el azul es azul ni el gris es gris. Simplemente, es la vida.

sábado, junio 03, 2017

TERNURA

¿Qué es ternura, dónde la puedo hallar?
Ternura eres tú cuando me miras en cada amanecer. Cuando apoyo mi mano torpe sobre tu brazo para no caer.

Ternura son tus labios cuando se posan como dos palomas sobre las cenizas de mis cabellos.
Ternura es tu voz cuando acaba el día y me susurra que aún me quieres más que ayer.
Ternura es cuando reposas tu cabeza en mi hombro y juntos sobrevolamos el silencio.
Ternura es saberte mío sin pedirme nada a cambio.

Ternura es apilar años compartiendo nuestras horas. A veces tristes, otras amargas y, entremedias, nuestras risas fluyen juntas…, siempre.

Ternura son las yemas de tus dedos persiguiendo mis lágrimas, esas que ruedan cuando menos me lo espero, y ahí estás tú mi fiel compañero de vida para que yo sienta la ternura de una soledad compartida.

lunes, mayo 29, 2017

SUEÑOS

¿Quién no ha tenido sueños alguna vez?… Incluso ahora, aunque muchos peinemos canas  y la vida nos haya agitado tantas veces que en vez de personas seamos cocteleras batidas por vientos huracanados.
Mis sueños han ido mudando de piel según iba colgando los años en el árbol de mi vida.
Hoy, jaraneando en el césped en una tibia tarde, recordé mis sueños de ayer, tantos como granos de arroz. Pero como los días que van pasando, así mis sueños fueron mutando a otros.
Soy lo que hice de mí tejiendo sueños de niña a mujer. Abarqué al mundo y él me poseyó como un viejo amante escanciando sobre mí tormentos y gozos.
Al recordar…
Me vestí de nostalgia mientras el cielo recapitulaba azules y grises hasta llegar  la noche en que estrellas penitentes, peregrinas, llegaron a colgarse en el mismo espacio que una vez las coloqué. Una sonrisa agridulce se me escapó de la comisura de los labios y cerré mis ojos para abrazar un presente.
Ese era mi sueño de hoy y ahora…

jueves, mayo 25, 2017

VIDA MÍA

Mañanas al sol tostado y pereza…, enredadas en tus enseres.
Mañanas que intuyes pero que no has probado.
Mañanas en que el mundo te espera y tú no te decides.
Mañanas que esperan detrás de tus persianas bajadas.
Mañanas de primavera, de amapolas y margaritas.
Mañanas de todos los colores para que elijas el que más te convenga.
Mañanas de pajarillos subidos desde el alba a tu balcón, son la tuna primaveral. Mañanas de lluvia, esa que lava y empapa tu tierra fértil.
Mañanas que imaginas pero que no las pones letra.
Mañanas que acaricias mientras el vaho nocturno se deshace en tu almohada. Mañanas de amor, de pies entrelazados y aroma de sexo en tu cuerpo de mujer.
Mañanas de duende, mañanas rebozadas en recuerdos, mañanas de sonrisas y, quizá, también de lágrimas.
Mañanas de vida, mañanas de lucha, mañanas pausadas, mañana planchadas… Mañanas sin ojos hasta que tú las mires.

¡Ha sonado el despertador! Abro la ventana y las macetas encienden mi mirada somnolienta… ¡Buenos días, vida mía!

miércoles, mayo 24, 2017

AYER TE VI

Ayer fue de esos días que sientes tanto que te duele el alma de tanto sentir. Un alma que ni se ve ni se toca, pero que sientes que está dentro de ti…
 
Ayer  te vi y me quedé largos minutos mirándote, adivinándote, descubriéndote. Tus ojos escocían dolor, el tiempo hizo mella en ti, y el sufrimiento te desfiguró.  
¡Ironías! Te hacía más humano; los duelos te habían puesto ojos al corazón, y razón al pensamiento.

Tu  arrogancia ya no estaba, se desarmó ante el tormento y te desnudó para mostrarme la fragilidad de tu ser, la humildad de tu piel.
Y la aflicción rindió tributo a los cinco sentidos perdidos en la prepotencia vana, transformándote en ser humano sensible, en modesta persona.

Ayer  vi tu herida, tan grande que te descoses por las costuras, sin embargo, ahora irradias ser mortal. Aún sin vencer el dolor, lo has vencido. Al fin te has hecho persona.

 … El dolor no conoce fronteras aunque se empecine en los débiles, con el tiempo todos caen. No hay señores ni esclavos, ni ricos ni pobres. El tiburón hiere a cualquiera.

jueves, mayo 18, 2017

LLUVIA

Hay días y días y hoy es de esos días que despiertas con la sonrisa pegada a tu piel marchita de ayeres…

Me ha despertado con esa dulzura tan suya cuando desea dejarse sentir. Después, se ha hilvanado a mi ventana para darme la bienvenida un día más y, sí, me he sentido reconfortada entre las sábanas nocturnas, perezosa y hasta dichosa por abrir mis ojos a una luz tierna de amaneceres, a un candil tímido de frambuesas y he vuelto a cerrar los ojos, a ocultar mi rostro en mi almohada de sueños…, he dejado que me acunara un poco más su sonido cadencioso.

Me ha vuelto a llamar con la energía de unos pulmones de recién nacido, y he esbozado una sonrisa de quien se deja acariciar por un pequeño e inofensivo placer hasta que un trueno ha revotado en el cristal y he saltado de la cama, abierto la ventana y su suave manto de lágrimas mojadas me ha dicho ¡Buenos días!

Un día más, me abro a la vida. El cielo es tan plomo como la propia ceniza, y llueve. Escucho las gotas precipitarse al vacío, llorar sobre mis cristales y su música silente, recogida, en calma, me hace alejarme del mundo que muerde para escribirte a ti que siempre me escuchas.

martes, mayo 09, 2017

TU META ES LA NUESTRA


Alcanzarás tu meta, mi fuerza será la tuya.

El viento, la lluvia y el sol, no acabarán contigo, yo te estaré esperando.

Cuando pienses que no puedes más, levanta la cabeza y mírame. Tus sueños serán los 
nuestros, los miedos los compartiremos, las flaquezas también.

Un tramo más y ya huelo por la esquina llegar a tu sonrisa.

Dicen que la vida no se mide por minutos sino por momentos. 

Dicen que la felicidad es real cuando se comparte...

sábado, mayo 06, 2017

SOMOS

Llevamos escondidas verdades en la solapa, mentiras en los bolsillos, deseos en el monedero y miedos en la ropa interior…

Vivimos cosidos a una fachada que a veces es real y, otras, ficticia.
En algún momento se rompe el armazón, y en alguna ocasión nos perdemos.
Hemos sentido el fuego y temido ser hielo, y  espanto a extraviar el amor.
Nos hemos dejado arrastrar por el ego y nuestra sombra hundirse en el fango,
Revolcado en las vergüenzas y tocado el pico de una estrella,
Somos sangre, agua, carne y polvo, de ahí que llevemos  nuestras verdades escondidas en el forro de nuestra piel y, a veces, las mentiras se nos escapen por la boca, y por los ojos salgan gritando nuestros miedos.

Somos de carne y hueso, de sentimientos, virtudes, y debilidades. Un arco iris de colores, a veces reales y, otras, espejismo de un deseo.

Road to kona, 2017