miércoles, febrero 10, 2016

DIARIO DE UNA NOVATA VIII

Diario de una novata VIII

10 de febrero, 2016
Anoche me acosté con la nostalgia prendida de un árbol invisible. Me enredé en las sábanas queriéndome alejar de la realidad colmada de villanos. El viento que azuzaba tras la ventana, volteaba las persianas con la rabia que da el paisaje humano cuando no comprendes los motivos de ciertas actuaciones. Allí dentro en la cama a modo de refugio nuclear me sentí a salvo de aquello por lo que no transijo aunque la postura más legible es ser un cínico. Sin embargo sonó el whatsapp que venía a inundarme de juventud y alegría. Era Paula, Paula Aragón que con su chispeante actividad que dan los años me mandaba su maravilloso trabajo.  Más de diecinueve instantáneas de mi persona para que eligiera la que irá en la contraportada de Sevilla…Gymnopédies. Valoré rápidamente su trabajo aunque más lo que me supuso su mensaje en mi ánimo despistado. No hay tristeza, ni pena, ni rabia, que cien años dure pensé mientras pasaba las fotos. En segundos había olvidado aquello que no merece la pena perder el tiempo por la alegría que suponía la satisfacción de Paula por su trabajo. “Esto sí que merece la pena” me dije mientras volvía a refugiarme entre las mantas. El viento seguía azuzando las calles, oí su rugido pero no me sonó a miedo sino a la naturaleza que hablaba en una noche airosa. Y entonces mi mente se volteó en otros pensamientos mucho más constructivos donde la gente se entrega sin más por ayudar a otros, como el caso de Paula. Y me vino la imagen de Conchi, la mujer que está a cargo de las actividades culturales de la Casa Revilla en Valladolid donde presentaré la novela. Mujer cauta y prudente cuyo entusiasmo por su trabajo se hacía palpable al enseñarme las instalaciones, ofreciéndome todo tipo de comodidades para que todo saliera bien. Cuando me despedí de ella, si en ese momento me llegan a preguntar cómo era físicamente, hubiera contestado “Una enorme sonrisa con mirada transparente”
Estas son las pequeñas cosas a las que me debo sujetar para que mi árbol cuando se cimbree, sus hojas estén bien sujetas. Paula Aragón, Conchi, Igor, Juan Escarpelo…, personas anónimas que hacen un mundo mejor.
Me acaban de venir a la mente las palabras de Pessoa “Todos tenemos dos vidas: La verdadera, esa que soñamos en la infancia y seguimos soñando, adultos, en un sustrato de la niebla. Y la falsa, esa que vivimos en convivencia con los otros, la práctica, la útil, esa en la que acaban por meternos en una gran caja”… Y una mierda me van a meter en una caja. A soñar, a soñar que todo es posible y aunque caiga en un socavón, estará mi gente (harta de mí, todo sea dicho) para rescatarme. Habrá una Paula Aragón, un Igor, una Conchi, un Juan Escarpelo, que se enganchen a mis alas para ayudarme en el vuelo rasante de un sueño, porque ellos son una lección de vida que todos deberíamos aprender.

¡Qué seria y circunspecta estoy hoy!

lunes, febrero 08, 2016

DIARIO DE UNA NOVATA VII

Diario de una novata VII
8 de febrero, 2016
He tenido que mirar el calendario, no sé en qué día vivo; mejor. El calendario como el reloj lo único para lo que sirven es para acelerarte el pulso y abrirte las compuertas de la ansiedad…Ahora, como siga quitando cosas, me quedo sola con mis circunstancias.
Ayer llegué a Valladolid. La miré como siempre la miro: con embeleso, husmeando cada rincón de su ser. El silencio de sus calles, el chisporrotear de tus pasos por el asfalto, el frío gélido que recorre tus huesos y las señoritas de ciudad de provincias. Sí, esas mujeres que brillan en una capital pequeña los domingos por la tarde. Sí, esas que perdieron el tren y se quedaron colgadas de un espacio infinito de soledad, y que se engalanan para salir de paseo con su visón comprado a plazos, que viste, da estatus y amortigua el frio. Pasean por la calle Santiago, miran y remiran al prójimo al paso que se dejan ver. Después se sientan en una cafetería y desgranan al vecino, repasan la semana necrológica o la desgracia ajena, al paso que derivan en su actualidad cotidiana. Unas viven de las rentas, otras sus últimos coletazos de su vida laboral, bien de funcionarias o en la mercería del barrio. Cae la noche, se despiden hasta el próximo domingo y desaparecen por esas calles silentes de mi ciudad. Me gusta palparlas, observar en la distancia y pensar que atado a su enagua va el escapulario de la Virgen del Carmen o la Virgen de la Vera Cruz. Viven sus vidas como mejor pueden y se alimentan de los otros que rozan sus horas. Con su bolso subido al hombro y bien sujeto entre sus manos por si algún pillo se lo quiere arrancar,  mis señoritas preferidas pues son un paisaje de mi niñez que aún perdura hoy.
Yo también me siento en una cafetería en esa tarde inhóspita de mi ciudad y me preguntan “Cómo va la novela, cómo va nuestra Sevilla…Gymnopédies” y pongo cara de circunstancias entre el susto y la ilusión. Todos se abalanzan sobre mí para regalarme sus mejores consejos, hasta mi marido propicia sus ideas, eso sí, con sus tintes cenizos que tanto me sulfuran, pero que cuando los pienso, mucho de verdad contienen.
Tímidamente contesto que para ser escritor hay que estar un poco chiflado y ser un soñador nato, y de esas cosas tengo sobredosis. Menos mal que me casé con alguien que tiene los pies pegados a la realidad y cuando mi cabeza se esfuma demasiado tiempo  sube a las nubes para hacerme bajar y tocar suelo.
Anoche me decía “Y si… Y si…” y yo le miraba sulfurada por no permitirme soñar, pero cuando las sábanas se pegaron a mi cuerpo tan frías como mi ciudad, encontré el calor para estar preparada por si ese “Y si…” se diera el caso.

Un constante levitar entre mis sueños de triunfo de “Sevilla… Gymnopédies” que como hija mía la deseo lo mejor y la cruda realidad que puede surgir en cualquier esquina.

sábado, febrero 06, 2016

DIARIO DE UNA NOVATA VI

Diario de una novata VI
6 de febrero, 2016

Hay veces que el espíritu te pide rezar, meditar o lo que  los agnósticos dirían ponerte en estado zen. Yo me quedo mirando a mi Esperanza de Triana un buen rato. Navego entre el bien y el mal, lo que hago o dejo de hacer. Cuando regreso de mi levitar personal me siento en paz. Igual de capulla, sí, pero con ganas de enderezarme…, en algunas cosas, no en todo. No quiero abandonar esa ingenuidad con la que miro al mundo, ni mis sueños locos, ni la forma con que me rio de ciertas situaciones, ni dejar de hacer una chirigota de mi misma cuando la ocasión lo requiere. No, eso no, o dejaría de ser yo.
Mis últimas horas han sido igual que si me hubiera ido a un parque de atracciones y me subiera en una montaña rusa. Localicé al ruso. El ruso me dijo que no podía pero que tenía un amigo, también ruso, que sí podría tocar Gymnopédies. Llamé al otro ruso, Igor, me dijo que sí a todo; emoción. Pero al final del día me llamó el primer ruso para decirme que el segundo ruso no había entendido nada; decepción. Volví a explicar, el ruso a decirme “Comprendido, comprendido” y yo le pregunto ¿Qué has comprendido? y me contesta “Nada”, y vuelta la mula al trigo. Así cerca de media hora hasta que creí entender que no tenía partitura a mayores de estar yo hablando como los indios “Tú no preocupar, yo comprar” Cuando colgué el teléfono, una esencia de lástima me invadió por el ruso, y una fragancia viral de locura transitoria por mí misma que me acompañó en mis siguientes pasos.
Fui a la editorial a dejar las primeras galeradas corregidas de Sevilla…Gymnopédies, feliz y con el ánimo convencido de que dejar los trabalenguas un rato era la decisión más acertada ¡Craso error!
Me monté en el bus dispuesta a un paseo agradable como siempre pasa cuando me monto en un autobús; allí dentro respiro mil historias que luego puedo contar, palpo el mundo de la calle que siempre me pinta una sonrisa en la cara; en esta ocasión fue una tortura… Al cabo de unos minutos, se sienta un hombre a mi lado. Miro por el rabillo del ojo y lleva en su regazo un paquete. Me da por mirarle descaradamente y veo que sus rasgos son “no cristianos” y pienso ¿Y si ese paquete es una bomba? El no cristiano mete una mano en el bolsillo; yo tiemblo. Saca un móvil y yo me digo “Está buscando la clave para activar la bomba” Comienzo a sudar, quiero mirar a ver qué pone en la pantalla de su móvil pero como no veo de cerca pues necesito las gafas, y si saco las gafas él se dará cuenta y de rabia al ser descubierto me mata. Tanto sudor, tan malos presagios, que me bajé del autobús. Subí la cuesta corriendo, sudando como los pollos aunque los pollos no suden, yo sí. Dejé el manuscrito en la editorial y cojo el metro. Me siento y delante de mí se pone una mujer con velo. Me mira con unos ojos más negros que una noche maldita y, ¿Qué hace? Meter la mano en el bolsillo y sacar el móvil, y yo vuelta la mula al trigo; sofocón; me bajo del metro y subo las escaleras corriendo, sudando como una docena de pollos aunque los pollos no suden, yo sí, por todos ellos y por muchos más.
Llego a casa con el corazón bombeando a tó volumen y me digo “Muñeca, posición zen”…Ni posición zen ni leches, así que decido ponerme a ensayar la presentación y comienzo a quitar de aquí, de allá, hasta que me doy cuenta que mi presentación se ha quedado reducida a “Buenas tardes Madrid” y yatá ¡Hala, con faldas y a lo loco!, antes sensilla que muerta.
Con tales resultados decidí cuidar mis plantas. Las dejé desplumadas; ni una hoja.

Presiento que el parto de Sevilla…Gymnopédies  será en una casa de salud mental al paso que voy.

jueves, febrero 04, 2016

DIARIO DE UNA NOVATA 5

DIARIO DE UNA NOVATA V
5 DE FEBRERO, 2016
Son las siete y cuarto de la mañana y mi ánimo fluye descompensado, no lo tengo recolocado. No sé si mientras que se recoloca, ir a poner una lavadora ¡Qué guarros somos en mi casa!, o comenzar el día con trabalenguas muy aconsejado para saber pronunciar “Pablito clavó un clavito/en la calva de un calvito,/en la calva de un calvito/Pablito clavó un clavito”, este no se me da mal, pero el de las copas me hace tal lío mental que no sé si es Paco el que compra la copas o soy yo “Compró Paco pocas copas y,/como pocas copas compró,/pocas copas Paco pagó”, cortito pero matón… Claro que este otro me manda la mandíbula a tomar mate a Buenos Aires con tanta ch “Hay chicas chachareras que chacotean con chicos chazos. Y un chico mete al chillón de la chepa un chichón por chirrichote, y el chiste, y lo chocante, es que la chepa se le ha chafado con la hinchazón del chirlo.” Se me termina dando de sí la boca si no, al tiempo. Ya era yo bocazas de mi natural…
Por cierto no encontré al ruso, hoy lo volveré a intentar. Para la presentación de Sevilla…Gymnopédies en Valladolid me llamaron ayer y me decía una mujercilla muy agradable que en vez de violín, tal vez una guitarra. Mientras ella hablaba me acordaba de una amiga que se ha ofrecido para tocar la flauta. Dice que en el colegio se la daba muy bien, claro que no ha vuelto a tocar. A la vez que ella me relataba sus proezas infantiles, en mi desespero, yo pensaba en el Flautista de Hamelín y que con tal que me trajera oyentes para la presentación pues menos es nada… Anda que si no va gente a la presentación y  me quedo sola hablando a la nada ¡Muy tomate!, está claro que soltaría mi arenga igualmente. A ver, después de estar perfeccionando mi cuerpo, mis gestos, mi voz, mi todo, mis sesos y no hacer uso de este trabajo ímprobo, sería una tontería. Claro que aún cabe la posibilidad más ceniza y es que no tenga clientela y no venda los libros ¡Ay Virgencita del Chiringuito más próximo, apiádate de mí!
Claro que como hago tantas tonterías al día…, no hago más porque no me da de sí las horas.
Ayer la bobada del día fue que después de tanto trabalenguas me puse a leer los periódicos y cuando llego al Norte de Castilla veo que están buscando el vallisoletano del año. No lo pensé ni medio segundo (es lo que me mata, no pensar al menos 5 segundos seguidos) entré a votar.
¿Y a quién voté? A mí misma, Sí, a MªÁngeles Cantalapiedra. Además les di el razonamiento que seguí. Todos son consagrados y yo sin consagrar y virgen. Ya no es cuestión de vírgenes es que soy vallisoletana de pro y ejerzo.
No contenta con haber votado en la página oficial, también voté en Twitter… He conseguido un seguidor nuevo, una empresa de módulos prefabricados de Valladolid; no sé, tal vez piensen que necesito fabricarme más.
Está claro, hoy estoy totalmente descompensada.

Pd Ahí va un trabalenguas para que me hagáis compañía "Un parangaricutirimicuarano quería parangaricutirimicuarar, y el que parangaricutirimicuare será un parangaricutirimicuarizador"

miércoles, febrero 03, 2016

DIARIO DE UNA NOVATA IV

DIARIO DE UNA NOVATA IV
3 de febrero, 2016

Esta mañana he leído un poema de mi amigo Toro precioso. Hablaba entre otras cosas de mirarse al espejo, y yo le contestaba que suelo mirarme solo cuando salgo, el resto me omito.
Pero, casualidades, estoy haciendo un curso intensivo por internet de hablar en público para la presentación de Sevilla...Gymnopédies, y el primer consejo que dan además de muchos es que ensayes delante de un espejo. Ni corta ni perezosa me he ido al espejo del baño. He visto que no me había peinado ¡Nena mal empezamos!, me he peinado y lo siguiente que he hecho, siguiendo los consejos del curso, ha sido mirar a la cámara y sonreír ¡Me cago en tó, que se me sale un diente!, me he quedado consternada, claro que luego siendo positiva he pensado que en largas distancias el susodicho diente se diluye y me he tranquilizado.
El segundo consejo es que cuando me ponga a hablar he de buscar tres puntos fijos de la sala, así que he ido a por tres peluches de mis hijos y les he puesto como espectadores,  y  empezado a soltar mi arenga; igualito que si tuviera una docena de caramelos en la boca que para colmo mirándome al espejo y ver mi cara de perpetuo socorro,  añadidos mis pelos disparados, pues…, mal, severamente un desastre.
Nada que ver con la escena siguiente… Estaba tan metida en mi papel que no me he enterado que mi santo esposo había llegado de comprar el pan con el perro y me han pillado ¡Uy qué caretos he visto a través del espejo!

En fin, voy a seguir pero sin espejo y luego llamaré al ruso.

martes, febrero 02, 2016

DIARIO DE UNA NOVATA III

DIARIO DE UNA NOVATA III
2 de febrero, 2016
Tengo la manía de caminar a oscuras. Con los ojos puestos, sí, pero a oscuras y hoy sin haber despertado la luz aún, una esquina se ha interpuesto entre mi café y yo y casi pierdo “el sentío”. Cuando lo he recobrado casi me voy con el demonio a las brasas de los palabros mal sonantes que a mi cabeza se la han ocurrido; me ha salido un cuerno (del contacto con Lucifer)
En fin, con cuerno y todo he seguido acercándome a la nariz el aroma de la tinta fresca que aún rezuma la primera prueba de Sevilla…Gymnopédies”. Ayer me la entregaron para la primera galerada (Prueba de la novela que se saca para corregirla)
En mi papel  ficticio de escritora consagrada, estuve serena con tintes humildes ¡Bárbaro!, pero cuando salí de la editorial me senté en un escalón a besar mi manuscrito y a llorar un rato; se me da de perlas.
Ya más serena y con la sonrisa que se me escapaba de cada poro, me encaminé al metro cuando, ¡oh magia potagia! Encontré en un pasillo a un violinista. Me quedé en una esquina escuchándole embelesada hasta que terminó y cuando esto sucedió, me acerqué a él como si mi voz estuviera a mil revoluciones por hora, no de alta sino con la rapidez con que mis palabras salían de mi boca. Una vez finiquitado mi espich, el hombre me miro y me dijo “Soy ruso” y yo le contesté “¿Y? a mí me encantan los rusos” El ruso me volvió a mirar con cara pena y me contestó como pudo  ”No entender bien español” “Acabáramos” Dije yo ufana y dueña de mí misma “No Problem” Y con las mismas abrí el bolso, cogí libreta y boli y comencé a garabatear idioteces, porque llamarlo de otra forma sería insultar a la verdad y, entre garabatos y gestos, creo que me hice entender; he quedado mañana con él que es lo importante para ver cómo me toca Gymnopédies y si llegamos a un trato para la presentación en Madrid de la novela.

Si fuera consecuente, que de eso no uso,  no estaría escribiendo este diario, y sí empapándome de la lengua rusa pero, ¿para qué? Tengo taitantos años y no he aprendido bien el castellano para que en unas horas aprenda ruso. Inútil.

domingo, enero 31, 2016

DIARIO DE UNA NOVATA II

Diario de una novata II
31 de febrero, 2016
Me estoy pasando el fin de semana ojeando periódicos. El ruido del papel me fascina, parece que tocas al periodista con las yemas de tus dedos mientras pasas las hojas y estas te abanican la mente; sin duda el papel es hechicero, posee magia, nada comparable con una fría pantalla. Luego me he metido en los foros políticos para palpar la opinión de la calle. No me ha gustado lo que he palpado, demasiado rencor y odio, una España dividida y, como me ha dado mal fario, me he dicho “Muñeca, tú a lo tuyo” y, el sábado se me ocurrió cambiar la foto de portada de Facebook. Pedí a mi Juanillo (Juan Escarpelo) que en la foto de Sevilla pusiera el título de la novela “Sevilla…Gymnopédies”. Como es tan bueno y complaciente, dejó unos instantes los fogones e hizo mi encargo. Algunos pensaron que era la portada de la novela. No, la portada está a buen recaudo hasta que el editor elija uno de los maravillosos trabajos realizados por Juan. Como el título es tan extraño pensé que cuánto más se lea, más familiar se hará. Gymnopédies me dijo mi prima Blanca que significaba danza, danza de jóvenes bailarines en la antigua Grecia, aunque yo me puse a investigar y a Satie por este significado se le acusó de algo que no me gusta y no lo cuento, ¡Hala!
¿Por qué elegí esa mezcla de ciudad, Sevilla, y la sinfonía, Gymnopédies? Adoro la música, siempre he pensado que era uno de los mejores inventos del ser humano y, cuando me pongo a escribir y repaso e interiorizo lo escrito, busco una música que me haga penetrar en la esencia de las letras plasmadas. Casualidades de la vida, hicieron que Gymnopédies se colara en mi pantalla; pinché el audio y me prendé de ella. Luego con esa música de fondo, releí el primer capítulo de la novela, y tuve la sensación de que la protagonista, Ana María, se encarnaba en Gymnopédies. Se sedujo la una a la otra.
No contenta con eso, me di cuenta a lo largo de los meses, según escribía los distintos capítulos, que cada uno requería una música en concreto. Es decir, Ana María se va transformando. La esencia de Andalucía comienza a correr por sus venas, además de las circunstancias que ella va viviendo. No es lo mismo que a una persona le vaya todo viento en popa a que se tuerza su camino y el dolor, el miedo, la soledad, el desarraigo, hundan al personaje y le lleven al abismo. Así que comencé mi búsqueda y ¡Voilá!, cada capítulo lleva el título de una canción, una sinfonía, una marcha procesional.

¿Original, chiflada? Estoy más sonada que las maracas del difunto Machín, cierto. Pero quién permanece constantemente en la cordura, pierde la perspectiva de los sueños y los sueños, aunque sueños son según Shakespeare,  son parte fundamental del hombre, el motor de sus creaciones, su vida.

sábado, enero 30, 2016

DIARIO DE UNA NOVATA I

DIARIO DE UNA NOVATA
30 de enero 2016
Es mejor esconderme detrás de unas letras. En casa insisten en que no aburra a la gente con mis cuitas de escritora aterrada, que se devanea entre la  inexperiencia y la ilusión a partes iguales. Así que un folio en blanco me escuchará sin decir ni pio; mejor, yo me lo guiso, yo me lo como.
Cuando dudo, el mundo se tambalea a mis pies, y cuando estoy segura de lo que quiero tiro del carro igual que si me hubiera desdoblado en dos bueyes que aran la tierra guiados por su amo que sabe su objetivo. Hoy estoy tranquila después de una semana que he discutido con todo lo que se meneaba, casi casi hasta con mi editor y el infeliz de mi perro. No quiero ser el ombligo del mundo ni convertirme en un ser impermeable que le resbala todo  lo que acontece en su entorno y solo le importa lo suyo, no. Pero sé que soy la única que debe defender y sacar adelante a SEVILLA…GYMNOPÉDIES, mi novela, nadie mejor que yo para dar a conocer la criatura que he gestado.
Para olvidarme de mis descalabros de la semana, me concentré en buscar lugar para la presentación de la novela en Valladolid. Terca como una mula me pasé tres días dando la brasa por teléfono a todos los centros culturales vallisoletanos; ya lo tengo: la sala Revilla, la he reservado para dos días a expensas de lo que me diga mi editor, 14 y 21 de abril.
Después y para no hundirme en mis miedos, me puse a idear qué palabras saldrían de mi garganta en cada una de las presentaciones. Ciudades distintas, oyentes diferentes, a todos nos gusta sentirnos especiales cuando nos hablan. Y en mi búsqueda encontré algo de mí que desconocía: pensaba que el arranque de mis letras era a partir del 2001 ¡Y qué va! Hallé una carpeta cuyo tesoro se había vuelto rubio por el tiempo. Un montón de artículos de Miguel Delibes  y Francisco Javier Martín Abril revoloteaban entre anotaciones de una cría de apenas 15 años; me emocioné. Hasta Josep Pla yacía allí con anotaciones de “Viaje en autobús” y yo escribiendo que era un observador agudo de la realidad hasta de sus pequeños detalles. Con ojos avaros recorrí las letras amarillentas de  Martín Abril comprendiendo la naturaleza de mi escritura hoy en día: sencilla, llana, sin fisuras, amable(no soy pedante ni creída, es lo que opino de los renglones que se escapan de mis dedos, en global, porque basura he escrito hasta aburrirme de mí misma)

He dormido como un lirón. Es cierto que nadie conoce a MªÁngeles Cantalapiedra como escritora, pero ella sí conoce algo más de sí misma para defender y difundir a su criatura SEVILLA…GYMNOPÉDIES… Mientras, tecleo las últimas letras de mi diario, el diario de una novata que quiere hacerse conocer y no sabe cómo y espanta sus miedos y sus inseguridades a golpe de teclado.

miércoles, enero 27, 2016

DÍAS QUE NO SON

Hoy amaneció en una de esas mañanas turbias que ni la tinta azul puede aliviar la espuma gris de la niebla que envuelve las esperanzas.
El mundo habla y todas sus palabras se me antojan plúmbeas, tan cenizas que el llanto amargo de la tierra no haya consuelo. No me extraña pues me dejo arrastrar por ella y sus negros presagios.
Hoy no hay luz que consuele a estas letras tristes, parece que la mano bruna del hombre destruye, una caza de brujas a todo lo que se menea,  y su lengua pertinaz, igual que un cuchillo en doble filo, acelera sus palabras exterminando al supuesto enemigo.
Hoy no es mi día, tampoco debía ser el tuyo a no ser que tu fortaleza sea roca que todo resbala en días como hoy, más luego cuando la tormenta amaina, tu roca vuelva a ser un jardín de flores que no marchitan; buena postura la tuya si así eres.
Pero hoy yo estoy ciega, mi vehemencia me consume, ofuscada en los otros que mancillan, atiborrada de rabia por no ser capaz de digerir, por no ver mi sombra errada de tantos errores, por la ausencia de valentía, esa que me mando al carajo por no ser capaz de abrir los ojos.

Hoy no soy amable, tampoco lo quiero ser. Es mi día de rebeldía.

miércoles, enero 20, 2016

AYÚDAME, COMPÁRTEME

Cuando en el mes de septiembre del 2015, mi hijo Ignacio García-Vaquero hizo la locura de una de sus vidas, Ultraman UK 2015, comprendí una de las lecciones más importantes: uno solo no puede. En equipo llega a algún lugar, o la frase de un amigo suyo”Si quieres ir rápido, ve solo. Si quieres llegar lejos, id juntos”
He comenzado mi singladura como escritora novel, todo lo que me rodea en ese mundo lo desconozco y como todo lo desconocido asusta, por mucha ilusión, tesón y fe que pongas en la criatura que has parido. La gente no te conoce entonces, ¿cómo alguien va a apostar por ti? Demasiado que una editorial se haya fijado en ti y ya no digamos que se juegue las habichuelas por un perfecto desconocido. Pero hay días locos y locos todos los días y la editorial Sial Pigmalión ha creído en SEVILLA…GYMNOPEDÍES.
Tengo criatura, tengo editorial y un larguísimo camino por recorrer. Pero me faltas tú, el lector ávido de letras, me falta que tú me conozcas y también apuestes por mí. Me falta una portada que invite al lector a que se fije en SEVILLA…GYMNOPEDÍES. Es bien sabido que el envoltorio es en lo primero que vemos y en lo que nos fijamos, la antesala de lo que está por llegar.
Y aquí es donde entráis vosotros, gente estupenda y solidaria, conocida y desconocida, que desee ayudar a una escritora novel, Mª Ángeles Cantalapiedra, sin más fin que el de ayudar.
“uno solo no puede. En equipo llega a algún lugar” Este es mi lema. Necesito una portada comercial, bonita, sugerente, quién sabe si innovadora. Ese diseñador gráfico que necesita como yo hacerse un hueco en el mundo de la publicidad, hacerse un nombre. Si hay un músico entre vosotros y tiene la osadía de interpretar los primeros compases de la sinfonía de Erik Satíe, Gymnopedíes, también cabe en este barco.
Tenemos muy poco tiempo, una semana.  El diseño más votado y consensuado con mi editor Basilio Rodríguez Cañada, estará sentado conmigo el día de la presentación de la novela. Los tres más votados, con toda mi gratitud les regalaré un ejemplar de mi novela. Chicos, es lo que tengo, mi hijo.
Doy pistas: se desarrolla en Sevilla, hay tres personajes: Ana María, periodista de ABC y protagonista. Lola, la dueña de la pensión. Y Ayumu, japonés cuyo nombre significa sueño.
Se abre la veda, diseñadores gráficos noveles, gente con ideas, músicos…
“Si quieres ir rápido, ve solo. Si quieres llegar lejos, id juntos” Compárteme, dame tus ideas.

Mi más profunda gratitud a todos desde ya MªÁngeles Cantalapiedra

martes, enero 19, 2016

18 DE ENERO "SEVILLA GYMNOPEDÍES"

Ayer se acostó con la emoción galopando por sus venas. Había sido un día intenso en el que empleó sus cinco sentidos más los que no se ven, y que son estrictamente personales. Hoy amaneció con el susto, el miedo, el vértigo, y la inseguridad, los cuatro a la vez, agarrotando su cabeza, chillándole, llamándole loca. Su locura había llegado demasiado lejos. Sin embargo, aunque acorralada en un rincón de ese lado oscuro donde a veces habitamos, ella se defendía diciendo “Mi hija es buena, creo en ella, he de arriesgarme”, pero los cuatro truenos seguían bombardeando cada esquina, cada calle, el aire, el cielo e incluso el corazón que todo lo mueve. “¿Tú sabes a lo que te enfrentas? Al fracaso, a la crítica más feroz, a los egos sin fundamento, al rechazo”, pero ella miraba a eso cuatro jinetes apocalípticos con la ingenuidad de la primera vez, con la ilusión de la ignorancia, con el sueño casi cumplido, con su persona siempre expuesta al batacazo por ese riesgo que lleva cosido a su ser y quien mueve los hilos de su vida, ese peligro que olfatea cada mañana cuando emprende su camino y decide vivir la vida, no como espectador sino hablándola, combatiendo cada escollo y labrando surcos de simiente. “¿Qué avales tienes? Ninguno” Cierto nadie la puede asegurar nada, pero ella confía. Su hija es buena y está decidida a arriesgar a pesar que el miedo, el susto, el vértigo y la inseguridad la acorralen.
“Sevilla… Gymnopedíes” estará en la calle en marzo. Más que nunca necesito el apoyo de todos. De los que conozco y los que no. Uno solo se pierde. En equipo llega a algún lugar.

Cada capítulo de una vida debería tener una música especial que sintonizara con los acontecimientos. Si tuviera que poner una melodía en mi vida, sin duda sería Gymnopédies de Erik Satie, mágica, misteriosa, suave, dulce, tan llena de paz que aún hoy me besa en el corazón… Pero eso fue mucho más tarde”… Así empieza mi hija, mi relato, mi aventura y ya para vosotros vuestra novela.

sábado, enero 16, 2016

MIENTRAS AMANECES

Hoy encontré estas palabras para ti, y más que nunca quiero que estés ahí con mi respeto a tu sabiduría, para compartir un sueño hecho en hojas de papel y letras por definir. Tal vez, no sé, quizá, alcance, al fin, ese sueño de tu vehemente discípula de palabras por corregir. Tienes que estar ahí, insisto, porque tú me hiciste amar la quimera de la escritura…

Sé que estás ahí aunque no alces la voz ni tus dedos hablen.
Lo sé y eso me basta para recorrer mis ríos de pluma quitando y poniendo donde antes no supe.
Trasiego en este amanecer mientras tu duermes lirios de cefaleas, migrañas que cortan el viento en tus fosas y, a pesar de eso, sé que pernoctas en mi ánimo para que ahuyente miedos que no son.
Noto tus ojos -mar en calma, tiernos de afecto, azules en mis días de gris- en mi entorno paralelo a tu sombra más real.
Palpo tu aliento a tabaco y oro, suaves briznas rubias encaladas en virutas de nube sobre tu techo y, bajo tus manos, la dulzura que pinta calendarios de otras vidas.
Advierto un gesto de sonrisa medio hecha en tu campo de ironías perpetuas; no hace falta verlo, lo siento como mío mientras las horas cantan auroras en lluvia fina.
Me conmueven tus silencios, pero no rompo la afonía del aire, tal vez, ojalá, vaya siendo tu deseo marchito y, pronto, tu compostura de varón, ese galán que rocía a la mujer de feminidad no hueca ni transitoria, sino todo lo contrario, envuelva el eco de nuestras voces y volvamos a ser lo que siempre fuimos: amantes en tus sueños de castor y yo, concubina de tu verdad, manceba de tus palabras y enamorada de tu letra.
Y, mientras amaneces..., te echo tanto de menos. 


PD Nunca debemos olvidar de dónde venimos, quiénes fueron nuestros maestros, y quiénes nos ayudaron a alcanzar nuestros objetivos. Hoy tengo cuatro nombres a mi vera...Luís Alcocer, Cati Cobas, Rosa Mª Arroyo Y Socorro Mármol Bris. Sin sus consejos, sin su apoyo, sin su amistad, mis letras no serían.

jueves, enero 07, 2016

REBAJAS

El 7 de enero solía estar de vacaciones y me encantaba ir de rebajas. Salía de caza mayor y volvía con las mismas compras año tras año: un pijama o una bata, unos zapatos o un bolso. Cuando el estrés me obligó a dejar de trabajar porque me bloqueaba constantemente, dejé de salir el 7 de enero pues era incapaz entre tanta mujer, tanta locura colectiva, discernir qué era más conveniente si pijama, zapatos o algo absurdo caído en el suelo. Entonces cambié los hábitos e iba días después donde el campo de caza no estaba tan saturado, dedicándome  a revolver montones de chismes bien colocados y dejarlos todos desordenados. Era, es, un placer que no sé explicar, pero ver volar camisetas, jerséis, pañuelos, entre mis manos, era, es, una provocación de optimismo y sonrisas en mi ánimo que no quiero renunciar.
Anoche decidí que hoy saldré después de tres años en las trincheras a ver qué pasa. Puede ser que vuelva con el rabo entre las piernas pues la aglomeración me deje "pallá” y huya asustada a mi campamento para que mi compañero de viaje me atuse mientras unas lágrimas rebeldes se escapen de mi ánimo al comprobar que aún muchas situaciones me bloquean. O puede que vuelva triunfante con unos zapatos imposibles que mañana descambie. Pero lo que no puedo hacer es quedarme sin caza por miedo, por cobardía, por inseguridad. La vida es riesgo, es lucha, es fracaso, o es triunfo, quién sabe, pero quedándome escondida nunca lo sabré.

Las rebajas son como la vida misma: disfrutar del chollo menudo que otros no saben ver.

martes, enero 05, 2016

YA VIENEN LOS REYES...

¡Qué nervios! Ya vienen los Reyes Magos y yo sin limpiar los zapatos. Hace más de un mes que nos llegó un mensaje del Cartero Real (un tipo con un carácter bastante “malafollá”) para que mandáramos las cartas antes del 3 de diciembre. Nos dijo, además, que este año como novedad (convencida que compinchado con los alcaldes de media España novedosa), la mejor carta por originalidad y divertimento sería premiada con un regalo extra. Os podéis imaginar que todos en casa nos tiramos en plancha a esforzarnos por eso de tener un chisme más en nuestras vidas. Está mal que lo diga, pero gané yo. No puse como los otros que había sido buena, ¿para qué? Los Reyes no son tontos y saben que una es débil por naturaleza y, aunque voluntad no me falta, del dicho al hecho, no tiene nada que ver. Así que escribí mi carta sin pies ni cabeza, como soy yo.
Hoy es un día de nervios en mi casa, muchos, demasiados. De repente, una vez al año, sacamos nuestra alma de niños a pasear… Cabalgata, caramelos, caminar por medio de la Castellana sin coches que se peguen a tu trasero, el chocolate de tía Aurora  dilucidando si este año el roscón es mejor o peor. Juan cortará trozos del roscón como un poseso buscando el trofeo, alias sorpresa rosquera. Claro que este año, a la pregunta que nos hacemos cada 5 de enero, del porqué habiendo tanto hombre de color en nuestro país, se empecinan año tras año las autoridades oficiosas en pintar a un blanco de negro y dejarle, para más inri, su cuello blanquito. Alcadesa pon a Thomas del Atlético de Madrid, ¡Atléti, Atleti...!. Para colmo, no nos van a tirar caramelos, nos los darán en nuestras manitas para no dejar tuerto a nadie. Que me enseñen las estadísticas de tuertos por lanzamiento rabioso de caramelos, porque los que estemos en décima fila nos quedaremos sin caramelos, ni del divertimento tradicional de discutir con la mamá de turno porque su niño es más niño que nosotros y por lo tanto tiene más derechos. ¡Y un cuerno! Y tampoco desfilarán nuestras ocas ni esos camellos tan bonitos traídos de Oriente con su caminar lento, armonioso, y tan misterio yendo detrás de una estrella hasta el portal de Belén. Ni portal ni leches, la alcaldesa. No sé si los animalitos se estresarán pero estos defensores de los animales, muchos me temo, defienden el aborto y, ¿quién defiende a estas criaturas que no han nacido y se encuentran en su portal íntimo y personal de Belén? Eh, que alguno me conteste.
Rematando, y que yo sepa, los Reyes Magos eran machos, ¿quién me garantiza que debajo de sus maravillosos trajes hay calzoncillos y no bragas?... Ya deseo ver a los del ayuntamiento cuando llegue el año chino y pretendan cambiar al dragón por serpentinas multiculturales. Yo quiero mis tradiciones ancestrales, que me las respeten, puñetas.
Como comprenderéis, demasiadas preguntas e incomprensiones para mi cabeza infantil. Optaré por soñar, por sentir mi corazón de niña que una vez al año trota por las calles de Madrid sin más objetivo que disfrutar.

¡Felices Reyes, amigos!

Rectificaciones: Es día seis, está amaneciendo y...En la cabalgata Baltasar era negro, pero de los de verdad,gracias alcaldesa...,y hubo caramelos a mogollón tirados con furia y alegría...Qué lastima, qué pena, qué destrozo de Reyes Melchor y Gaspar, habían evolucionadotanto que abandonaron sus capas de armiño e iban vestidos como si la mismisima Agata Ruíz de la Prada hubiera amanecido hace dos mil años con sus tijeras y...

lunes, enero 04, 2016

ALAS DE MARIPOSA

Cierra los ojos y despliega tus alas…

Viajar no es ir a la caza del sol, el exotismo o la cultura, sino romper con la rutina, con el tormento diario que a veces se convierte nuestra propia existencia.

Viajar es descifrar la música bajo el ruido de una calle desconocida, acoplarse a las costumbres ajenas.

Viajar es abrir el alma a corrientes foráneas que inundan nuestros pulmones de aires nuevos, extraños y mágicos. Es oxigenar nuestra mente, y hacer que sea más condescendiente, rica y pura.

Viajar es desvelar ante sí aspectos de uno mismo que permanecen catapultados por la cotidianidad.

Viajar es dar rienda a nuestras inhibiciones, ensueños y sensaciones. Los colores se perciben más fuertes. Los olores penetran más hondo, desgranando aromas sensuales y envolventes. El gusto retoma el sibaritismo dormido de todo ser. El tacto percibe la fibra invisible del grano de arena.

Viajar es el lujo no permitido a mentes estrechas y enrarecidas de lo no conveniente. Es saltar barreras interpuestas en nuestra querencia interior… Es dar alas  de mariposa a nuestros sueños más íntimos, es llenar el vacío que alguien dejó. Es rejuvenecer, quitarse dioptrías que oscurecen las luces de la vida.

Viajar Es parar el reloj mundano y encender la llama interior donde la prisa no tiene hábitat, y sí el segundo más sentido.

Viajar es ver nacer el alba con la pausa de la agenda acelerada. Es volver a la luna llena de un romanticismo perdido.

Viajar es recordar que estás vivo, que en tu mano aún cabe un soplo de aire que te acerque a la costa de un mar en calma… Porque, como dijo Alberti “El mar cabe en una sola ola, y no hace falta pensar en el océano sin límites para sentirlo recogido, íntimo y completo”

miércoles, diciembre 30, 2015

DOCE MESES, DOCE ESPERANZAS

Es muy probable, seguramente que en tantos años que apilo en mi mochila personal ya lo haya intentado, pero mi memoria es tan frágil como la vida de un pez en una pecera casera que, si lo pienso bien y doy la vuelta a la tortilla, es positivo pues esos despistes mentales hacen que me enfrente a las circunstancias, a los hechos, con ilusión, como un reto nuevo.
¿De qué estoy hablando? Hablo de deseos, deseos más o menos tangibles, retos medianamente alcanzables, realidades susceptibles de modificar, de cambiar, de mejorar.
Cada persona tiene unas vivencias, unos hechos que han marcado sus pasos, unos sueños, algunos sin cumplir, y comenzar un año más, esa oportunidad que se da a los seres vivos, es una buena excusa para intentar, luchar, trabajar por esos devaneos sentimentales, aquellos sueños que aún perduran dentro de ti, por poner a prueba tu voluntad.
Doce sueños, doce causas, como aquel anuncio de televisión, ¿por qué no intentarlo? Nuestros cuerpos pueden arrugarse, el tiempo los marchita pero, ¿y nuestras cabezas, corazones, espíritu, ánimo? Ellos son nuestros motores, nuestra otra edad. La edad es un grado, la experiencia de la singladura a través de décadas de éxitos, fracasos, renuncias, alegrías, pérdidas y tristezas, debe llevarnos por la senda de la esperanza, de creer que aún hay muchas cosas posibles y que debemos empeñar nuestra voluntad en que así sea y, cuando vuelva a llegar otro 31 de diciembre y veamos que nada ha cambiado, que no fue posible aquello en lo que te empeñaste. No sucumbas. Renueva tu esperanza, levántate y continúa andando.
Sé que todo esto son palabras y las palabras se las lleva el viento, y lo único que queda son los hechos, constancia de nuestras obras. Entonces, edifiquemos, hagamos, actuemos.
Todo por no perder la esperanza, nuestra sonrisa.

¡Feliz 2016!

sábado, diciembre 26, 2015

PENSAMIENTOS DE PERRO

Estoy hasta “los gambrinus” de hacer de mensajero. Me dicen que diga y yo digo, pero yo me pregunto ¿por qué no lo dicen ellos? Más fácil, más directo. Pues no. Aquí estoy no sólo como animal de compañía (para eso me compraron) sino, además, como bicho parlante. Debieron interiorizar el anuncio de la radio de la cigüeña que hablaba gallego, pues yo en cristiano calé. Con lo feliz que era yo poniendo cara de bobo, oliendo los traseros de mis colegas y aguantando a la visita de turno que dice “Qué perro más feo pero qué gracioso” (¡Tu P…madre!, me dan ganas de decirles y que no digo como familiar de familia educada)

Y como soy feo pero resultón, se esconden detrás de mí para que perpetúe la estela del humor que a ellos les falta hasta que salga el sol detrás de esa niebla que estos días apaga los ánimos. Como me juego el arsenal de comida diaria, me convierto en ese votante cautivo que tanto hablan estos días los puristas políticos, pero reconocerme que cuando está en juego tu plato de lentejas, eres capaz de hacer pedorretas o el pino puente, si te lo piden. Y yo soy un perro práctico, de las mejores razas que hay hoy en día en el mercado perruno para poner cara gilipollas y que todo el mundo se vaya con la sonrisa cosida en su rostro. Y como mi ama no está por la labor, pues aquí estoy yo. Miradme (no más de dos veces, no os paséis), es gratis y eso mola mogollón. Sonreíd, es la mejor actitud ante esta perra vida.

martes, diciembre 22, 2015

SOMOS MILLONARIOS EN LO QUE SEA

Hoy 22 de diciembre empieza la navidad. En un rato, seré inmensamente rico. Por si las moscas y a más de uno se le ocurre la original idea de venir a pedirme algo, advierto: abstenerse si no se viene con una galletita. Sin ella no respondo, no entiendo.
Mientras llegan mis millones, ¡Feliz navidad a todos!, ha sido un placer compartir este año con vosotros con vosotros. Os deseo que el humor no falte en vuestras vidas... ¡Aúpa el Atlético de Madrid!(no viene a cuento pero a los millonarios se nos admiten muchas cosas)

lunes, diciembre 21, 2015

MI PERRO Y YO

Hoy es lunes 21 de diciembre, 2015. La niebla ha despertado tan baja que no me deja ver qué guardo en mi sesera. Menos mal que acabo de oír en la radio que se presenta estas navidades la cigüeña que habla gallego y eso ha encendido mi gesto apagado, pues el futuro es tan opaco como esta niebla que me arropa como haciéndome un favor; tal vez sea cierto, y que es mejor no ver aquello que se aproxima dándole tiempo entre villancicos, solsticios y campanadas a que se asiente este galimatías que ha surgido de nuestro sentimientos cabreados, enfadados y hastiados.

Sí, me iré a ver la cigüeña que habla gallego. Llevaré a mi perro, me agradecerá estar entre los suyos.

PD Acabo de oír en la radio que tomando jamón, las ideas se ven más visibles; mi perro está encantado

sábado, diciembre 19, 2015

LUZ DE INVIERNO

“Porque escribir es obligar a las hadas madrinas a existir” A. Grandes
Ayer soñé que  veía la luz del invierno: recogida, silente, melancólica.  Según avanzaba el tren, el cielo se iba enturbiando y cambiaba su gesto alegre de luz primaveral para suscribirse en la penumbra del crudo invierno. La niebla volvía a oprimir  el corsé y la tierra se veía más fina, insinuante, íntima y muy personal.
En estas tierras apenas nieva, sin embargo  la niebla es la reina del escenario; aprisiona la realidad hasta convertirla en un sueño que envuelve en plomo cualquier cuento mágico que se te pueda ocurrir. Aquí el color del invierno es cenizo y, de vez en cuando, regala días en que el sol te acaricia las sienes mientras el aire de escarcha hiela tus dedos. 
 Hoy he vuelto a soñar;  he soñado que veía nevar y fundirse el cielo con la tierra yerma y, mientras a unos este ambiente les achica el animo, a mí se me afloja el alma, y se me  abre el corazón, como si tuviera éste ventanas y entrara el aire gélido despertando así a la sensibilidad adormecida, escondida y huraña desde aquel fatídico nueve de diciembre en que la vida me mordió un pedazo de mí misma, y se escapó corriendo para no verme llorar.  Sé que las cicatrices nunca se van, quedan ahí marcadas para no olvidar nuestra propia historia escrita en lágrimas de azúcar y sonrisas eternas. Así  este sueño de copos blancos me ha despertado. Luego la niebla me ha envuelto es su manto irisado mientras comenzaba de nuevo a caminar.
Se me antoja pensar que la vida es tropezar y tropezar, soñar y soñar. Después, levantarte, llenar los pulmones y seguir hasta la siguiente caída, hasta otro sueño; una y otra vez…

¡Felices fiestas, amigos!

martes, diciembre 15, 2015

¿DEBATIMOS?

Discutir, disputar sobre distintas ideas… Luchar, forcejear para escapar de una situación apurada”
Me encanta debatir, me gusta cómo nos desmelenamos cuando defendemos nuestras ideas y sacamos de nuestras mazmorras ese otro yo callado y prudente. Me irrita cuando tenemos que proteger nuestra honorabilidad por falsos testimonios o malos entendidos porque es probable que caigamos en la tentación, no solo de perder los papeles, sino además en una afrenta de “Y tú más” porque la palabra Mentira (Expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa) aparece con su guadaña particular a cortar por las bravas una verdad, un diálogo, un consenso, un respeto, tal vez una amistad.
Debatir es necesario siempre. Para conocer a las personas, para aprender, para darte cuenta que puedes estar errado o errado con quien debates. Debatir es un ejercicio sano para aclarar ideas, malos entendidos, para exponer un programa de vida con otros contertulios, para ser generoso, para ser abierto y respetuoso con otras ideas que no son precisamente las tuyas.
Es difícil debatir. No hay que ir muy lejos para darnos cuenta de ello. En tu familia, con tus amigos, se puede llegar a verdaderas enganchadas que terminas enfadado, cabreado, con la mosca detrás de la oreja rumiándote mientras duermes.

Anoche me volví a sentar cómodamente en mi sillón para ver un debate televisivo. Saboreaba mi verdejo mientras desgranaba mis sensaciones y percepciones que me provocaban dos señores que podían dirigir próximamente nuestros destinos durante cuatro años. Aquello no fue debatir pues no supe sus programas gracias a un inepto moderador que no supo imponerse, poner orden y guiar a los contrincantes. Uno, entre las cuerdas, otro, venga a darle puñetazos hasta llamarle mentiroso y corrompido, tan fuera de sí estaba que perdió los papeles. Una vergüenza haber asistido a un debate en el que no clarificaron sus posturas sino, simple y llanamente, se sacó la basura sin reciclar, y el hedor que nos dejó difícilmente lo podamos quitar cuando llegue el 20 de diciembre.
PD Me fui a la cama con mi perro. Es mucho más divertido.

viernes, diciembre 11, 2015

PERDIDOS

Bajo las sábanas de una depresión yacen laberintos inexpugnables, pasillos tortuosos de oscuridad donde hallar la salida no es tan fácil como algunos piensan. Ésta se te deshace en la mente olvidando quién éramos entonces ni quién eres hoy.
Sin embargo, hay días que el amanecer te hace intuir  tu nueva realidad, una proyección de uno mismo que no ha de ser negativa si la voluntad por ser algo más que un ser perdido te hace trabajar sin desaliento, y no desdeñar la semblanza de una nueva sombra que crece dentro de ti.
Pero esa luz se vuelve a diluir y la oscuridad es la mejor compañera del desánimo. Pierdes la memoria de tus proezas en favor del llanto abatido por los disparos de unos nervios descontrolados, por ese miedo que mece tus pensamientos.

Una sonrisa sincera que emane calor y compresión a quien padece este dolor tortuoso, es el mejor gesto de generosidad para iluminar el nuevo ser que sin duda nacerá a un nuevo día, y donde él pueda percibir cada pálpito que nos entrega la vida.

miércoles, diciembre 09, 2015

9 DE DICIEMBRE

He mirado por la ventana a la primera luz que se ha colado; sabía que eras tú.
He mirado al horizonte y no existía; entonces, el corazón se me ha achicado pues no te podía ver.
Sin embargo he sentido tu mano deslizarse con suavidad por mi cabeza, calmando mi sed de ausencias.
He cerrado los ojos para verte con nitidez a pesar de la niebla que cubre el tiempo y ahí estabas, como cada día, como siempre estarás.
Tu físico se diluyó un 9 de diciembre cualquiera, pero tu esencia sigue como llama viva entre nosotros. Sabes que no se apagará jamás porque cohabitas en cada paso que damos, en cada risa y alegría que disfrutamos, en las penas, frustraciones y riñas que vivimos.
Tú estás ahí para aplaudirnos en los aciertos, alumbrarnos en las caídas, para contarte nuestras cuitas, para darnos esperanza cuando ésta se nos va.
Estás siempre en nuestras vidas, SIEMPRE.

Y mientras te dejamos respirar por tanto que te pedimos cada día, te siento deslizar por cualquier cumbre nevada, allí donde eras más tú y, entonces, me surge esa sonrisa que una vez se apagó porque sé que eres feliz allí donde estás y aquí revoloteando entre nuestros corazones.

martes, diciembre 08, 2015

VENDEDORES AMBULANTES

¡Qué difícil es vender! Nunca  lo había sentido de esta manera y eso que he sido comercial toda la vida. Desempeñaba mi trabajo con ilusión, convencida de mi mercancía por lo que vender no solo me era grato sino que lo consideraba sencillo y natural…, hasta anoche.
Ayer me vi como una consumidora, expectante a ver que me ofrecía cada vendedor ambulante. Parados delante de mí. Eran cuatro, cuatro muy distintos entre sí ofreciéndome la misma mercancía con distinto envoltorio. La verdad que estaban situados de una manera bastante incómoda, más para ellos que para mí que estaba sentada muy cómodamente con la cabeza preparada para descuartizarles. Uno a uno les abriría en canal porque interiormente estoy enfadada con ese tipo de comerciales que me venden, yo compro y luego siento que me han engañado y me tengo que comer con patatas lo que he comprado; no existe devolución.
Sin embargo, me vino a la memoria cuando yo era también vendedora ambulante: los nervios, mi voz entrecortada, una inseguridad que gateaba por mis interiores…, e inconscientemente les di una oportunidad.
Uno iba con una pose de ganador. Esa imagen prepotente que tanto aborrezco y que me huele que tras esa pose lo único que hay es miedo a perder.
Otro, según le miré me gustó. Su mirada era franca y su gesto humilde. Su voz me desmenuzó, no con el brío que yo hubiera deseado, las bondades de su mercancía, pero su frescura habitual no apareció.
Otro comercial, mi favorito, lo noté al principio encorsetado, con la lección bien aprendida pero que te la suelta como un papagayo. Más tarde según se relajó, fue cogiendo su seguridad de siempre, la rotundidad que le acompaña a la experiencia. Estuvo bien, pero esperaba más.
Y por último, un vendedor al que ya he visto otras veces y nunca me ha gustado por lo que nunca le he comprado nada. Su agresividad, su rencor corriendo por sus venas, me chirriaba. Y hablo en pasado porque de haber comprado anoche la mercancía (que no me la vendió ninguno), pues se la hubiera comprado a este último comercial. Estuvo tranquilo, jugando con un bolígrafo entre sus manos a modo de comodín que se tragara sus posibles miedos. Vendió con mesura, con reposo, escuchando a sus competidores. Explicó el porqué era bueno lo que él vendía y, aunque convencido de que ni yo ni otros muchos le compraríamos a él nunca su artículo, lo hizo muy bien, nunca faltándole un poso de humildad y autenticidad; para mí este vendedor no engañaba. Claro que hubo otro de los comerciales que le dijo que del dicho al hecho hay un trecho, y qué gran verdad es. Las palabras son fáciles de decir, y llevarlas al terreno de los hechos muy difícil.
Me fui a la cama pensando que vender es mucho más que una simple y llana palabrería. El consumidor, es decir yo, tú, aquel, nosotros, vosotros y ellos, nos pueden las sensaciones y las percepciones que un comercial nos transmita en un tiempo X que normalmente está cronometrado y suele ser breve. Para fiarse de un vendedor en los tiempos que corren, con sus avales, con sus mochilas, con sus CV, deben transmitir honestidad y seguridad, y mal me pese tener que reconocerlo, anoche sólo me lo vendió uno. A ese que nunca votaré… Por coherencia conmigo misma.

jueves, diciembre 03, 2015

CORAZONES

Nuestro corazón está escrito con semillas. Late al ritmo del tambor de su simiente, por eso a veces desafina. Quizá porque no tuvo buenos maestros, o nosotros no supimos enseñarle a ser fuerte y honorable en la orquesta vivencial.
Algunos están agujereados a punta de pistola; están muertos aunque sigan latiendo.
Otros, tienen descosidos su bolsillos por donde se desangran sin poder escuchar la música amable de la vida.
Y, hay una mayoría, cuya vestimenta es su hermosa piel de oso solidaria dispuesta a calentar los corazones fríos y desmembrados.
Lástima que esta última especie no sea demasiado conocida; el marketing de los medios prefiere a bandas de corazones musicales chirriantes para sus letras y programas; dan audiencia lectora y visual… Todos ellos, un esperpento de malas sinfonías.

Cada día nuestros corazones se debaten entre el bien y el mal, lo que se espera de nosotros y lo que nosotros queremos, condicionados por nuestro entorno, sintiendo una música que no nos deja ser libres para escuchar la mejor banda sonora que se acomode a la verdadera esencia  de lo que es cada uno.

martes, diciembre 01, 2015

SANDRA

Se llama Sandra, pero podía llamarse Ana, Carlos, Laura…
¿Existe o no la suerte? Pregunta que me zumba en la mollera con cierta asiduidad cuando despega cada mañana el nuevo día, o cuando el balance de las horas se instala en mí antes de irme con Morfeo.
Voy al diccionario y me explica que suerte es o significa “Conjunto de sucesos o circunstancias que se consideran predeterminados para la vida de alguien” ¿Predeterminados? Pues sí, pues no… Es verdad que el punto de arranque para conseguir “X” no es igual para todos los corredores para alcanzar “X”. No es lo mismo nacer en una familia con posible que en una familia sin ellos. Es diferente nacer en un hogar con cierta cultura global que nacer en un clan cuya biblia fiable es “Sálvame”. Distinto es crecer en una prole con cariño y principios que crecer en la ausencia total de amor y fundamentos.
El arranque desequilibrado para alcanzar “X” puede provocar el inicio de la suerte porque la suerte no viene porque sí, ni la vida mejor o peor de cada uno. La suerte aparece con el tesón, la voluntad y el trabajo. A unos les llega antes que a otros, cierto, pero creo en esa justicia intangible que va dentro de nosotros y en la que debemos confiar, poniendo a nuestro servicio una escala de valores. Claro, el que quiere ser millonario, jamás estará satisfecho pues siempre querrá más y más.
Debemos tener un cierto equilibrio en nuestra carrera para alcanzar “X” y valorar lo que nos vamos encontrando a lo largo de ese camino para llegar a la meta codiciada; valorar, disfrutar y aprender. Nos cansamos, nos caemos, nos desmotivamos, sí, pero es importante encajar el golpe y saber reanudar la carrera.
Desde hace tiempo pienso en una madre, atribulada por la mala suerte de su hija, una chica estupenda, sana y trabajadora, como muchísimos jóvenes que nadan en nuestra sociedad desquiciada y contaminada.
Se llama Sandra, pero se podría llamar, Carmen, Luis, Laura…  Sandra está tardando en llegar a su “X”, sí, sin embargo tiene todos los requisitos para alcanzarlo: voluntad, tesón y montañas de trabajo. Todo eso acompañado del apoyo familiar que también es fundamental.
Estoy convencida que llegará porque la suerte no nace por generación espontánea sino provocándola, bregando con ahínco en tus días. No hay más suerte que ser conscientes de ello.

Y cuando alcanzas “X”, has de ser consciente que esa suerte es efímera y que puede morir en la feria de las vanidades que es este mundo si no la sigues conquistando diariamente.

viernes, noviembre 27, 2015

BLAS FRIDEY

La primera sonrisa del día me la ha regalado Pilar Cernuda con una foto de un mercadillo anunciando “El Blas Friday”
Después se me ha congelado la sonrisa al hallar mi correo inundado de Blases incitándome a gastar y gastar y yo, señores anunciantes, por una vez en la vida no me da la gana gastar; les agradezco la información, pero es que tengo sobredosis de todo tipo de mercancías. Tiéntenme con otra cosa, tal vez pico, soy débil y entro al trapo con enorme facilidad.
Por ejemplo necesito perder de vista la sensación y actitud de perder; sí, soy especialista en perder. Desde mi tierna infancia me especialicé en perder. Pierdo llaves, monederos, gafas, mecheros, tabaco, móviles, hasta el orgullo muchas veces. Cierto es que pierdo de una manera especial. Pierdo y al ser consciente, pues la solución que tengo es tener muchos mecheros, muchas gafas, mucho de algunas cosas, más que nada para no perder el tiempo buscando, dado que en cualquier momento las gafas que perdí las encuentre dentro de la nevera, como esta mañana, o el tabaco lo encuentre dentro de una maceta que fui a regar. Sí, así soy. Perder, pierdo, pero sé que lo encontraré; el otro día perdí el móvil en la despensa y hasta que mi madre, que me llama entorno a seis u ocho veces al día, me llamó y fui rastreando el sonido hasta que encontré la música de N York, N York, entre las lentejas y el bote de espárragos. Si pierdo el orgullo, voy a mi cajón de sastre a por él; tardo pero lo encuentro.
En resumen, estimados vendedores de “Blas fridey”, si ustedes vendieran algún potingue o condimento para solucionar mi perpetuo perder, yo estaría en condiciones de comprárselo.
Mientras tanto, dejen de atiborrarme a correos y anuncios, no soy su prototipo de cliente.
Sin más ni menos, les deseo muy feliz Blas, que cunda el consumismo absurdo, pero no cuenten conmigo

Consumidora consultiva 

martes, noviembre 24, 2015

VUELO RASO

No sé si habrá gente que hable tanto del tren como yo, tampoco sé si las personas que me leen pensarán que soy una fórmula propagandística de Renfe y Adif; os aseguro que no. Sin embargo sé las sensaciones que me provoca este medio de transporte ya que una parte de mis horas las paso allí metida…
Cuando me acomodo en el sillón se produce el primer registro: es temprano, todo el mundo entra silencioso a ocupar sus plazas; huelen a jabón y agua fresca.  Cierro los ojos y apoyo la cabeza en el respaldo. Las voces son suaves entremezclándose unas con otras, palabras nítidas que conforman frases mientras mi desdén se bambolea  haciendo conjeturas de quién será quién. Voces que, a esas horas, se transforman en susurros y arrullan mi sopor cuando, en megafonía, acude a agitar a unos y a otros  para que suban o bajen en la estación de turno.
Abro los ojos encontrándome con copos de nieve decorando el paisaje, el calor de la chimenea en mi mente y el aroma a leña y piña colgado de  mi olfato… Cierro nuevamente los ojos; el tren arranca y mi ánimo  vuelve a reposar prendido de voces vitaminadas de ilusión y competencia. Es un don que nos regala cada comienzo de un día más en nuestras vidas: el poder acallar los fantasmas, el prodigio de la oportunidad para enmendar los errores, asumir, o mejor dicho, aprender a asumir los pequeños desastres cotidianos.
Abro los ojos y la niebla se cuela por la ventana. Respiro silencio, sosegada paz que enmienda el equilibrio del ánimo y la voluntad para seguir galopando, no perdiendo de vista las huellas del camino de cada cual.

Ya he llegado a mi destino; recojo los aperos y me dispongo a labrar  el tiempo que me sigue a la zaga sin dejar de lado al Peter Pan que corretea en los interiores de la persona que soy y, acicalando mis canas, mientras hago equilibrios para no perder la madurez.

jueves, noviembre 19, 2015

MUJER SOY


“En lo que se refiere a la naturaleza del individuo, la mujer es defectuosa y mal nacida Santo Tomás de Aquino, Suma Theologica
“Hay que quitarle el voto a las mujeres porque últimamente hacen lo que quieren y piensan por su cuenta” Juan Antonio Reig Pla, obispo de Alcalá
Entre ambas aseveraciones tan solo hay la friolera de aproximadamente VI S
Es más que probable que si de mi ayuda hubieran tenido que contar las mujeres para CREAR sus derechos, hoy en día serían desconocidos como tales.
Para crear como para defender, es requisito fundamental carecer de algo, necesitar de ese algo que por derecho te han privado como ser humano. Una vez que tienes conciencia de ello, has de ser otorgado de un espíritu reivindicativo, valiente, libre, luchador Carecer de temor ante las trabas que pondrán ante tu defensa. Desposeer del miedo que te paraliza ante una sociedad que te acorrala, critica y te defenestra por ser distinta, por alzar la voz hacia pensamientos y costumbres ancestrales.
Y las mujeres de hoy, en países occidentales,  nos hemos encontrado los deberes hechos; hay conquistas pendientes como igualar salarios al de los hombres, puestos ejecutivos al unísono, hacer desaparecer a esos hombres que matan a mujeres por celos, enajenación o vete tú a saber por qué…, cierto, pero las bases están asentadas. Insisto, en países occidentales, no así en otros, de costumbres y creencias milenarias en que la mujer sigue siendo, sin ser católicos, un ser defectuoso como dijo en su tiempo Santo Tomás.
Esta mañana me ha llamado poderosamente la atención leyendo en un artículo que en las investigaciones francesas por el terrorífico viernes 13, hayan caído en la cuenta que han de modificar sus parámetros de búsqueda de terroristas. El perfil hasta ahora era el de un varón; ahora han de incorporar el de las mujeres.
Muchas de nosotras somos mujeres beneficiadas. Hemos crecido en sociedades, núcleos familiares, en donde no hemos sentido la discriminación; yo ni siquiera en el trabajo. Por lo que nos hemos convertido en mujeres acomodaticias al no tener la necesidad de combatir por un derecho que lo hemos sentido desde nuestro nacimiento y no “Sub Júdice”
Tampoco nos sentimos feministas porque no sentimos “la necesidad de” manifestarnos, requerir una serie de derechos básicos. Y perdonad que hable en plural, tal vez debería hacerlo en singular, pero es que estoy convencida que como yo hay muchas mujeres, agazapadas en sus convencimientos y que no osan a manifestar su pensamiento; si me equivoco, desde aquí, pido disculpas. Esto no quiere decir que no admire a esa miles de mujeres que salen cada día a gritar y proclamar injusticias sobre su ser como mujer que es. Su entusiasmo, su sed de justicia, es loable, en definitiva, me admira su valentía aunque su insatisfacción me inquiete a veces, aunque sea consciente que gracias a mujeres como ellas, el resto de las féminas somos mujeres respetadas, porque así me siento.
No obstante, no deja de tener bemoles que en pleno S XXI, un sacerdote ascendido a obispo se descuelgue con ciertas aseveraciones que hacen flaco favor a la iglesia católica y así mismo. Honestamente, me ha dado la risa al leerlo, he sentido que era un mal chiste. Aunque por malo que sea hay que recriminarlo en voz alta y si es necesario con letras gordas, al menos es lo que yo estoy intentando, para que cretinos como este hombre se callen. No obstante es obligación de quienes escriben denunciar, generar debate y opinión.

No soy feminista al uso, pero me siento mujer.


http://www.denunciasmx.com/2015/11/hay-que-quitarle-el-voto-las-mujeres.html

miércoles, noviembre 18, 2015

INCREDULIDAD

Es difícil explicar lo que se siente en determinados momentos. Las palabras vuelan, son fáciles de decir, pero un buen día se las lleva el viento para bien de muchos perjudicados. Porque esas palabras se convierten en hechos, pueden ser dardos envenenados, palabras enmascaradas detrás de un tuit sin rostro ni identidad. Los comentarios, las críticas, las opiniones, se suceden desde el terrorífico viernes trece, sin embargo yo, tan dada a hablar muchas veces como un loro parlante, me he quedado muda. Leo con avidez, escucho con pasión, pero no opino, no puedo, a lo sumo balbuceo palabras inconexas pero cosidas con sangre: horror, miedo, inexplicable, incredulidad…, pero incapaz de dar una opinión medianamente coherente. Por más que me pregunten, lo único que soy capaz es de menear la cabeza de izquierda a derecha, no más.
El silencio y la tristeza, se han hecho dueños de mí. Cierro los ojos y recuerdo esa juventud que vuelve a sentarse en las terrazas, a caminar por las calles…, esa imagen me reconforta, me gusta y me alienta. Así como ese cántico desintonizado de armonía en un estadio de futbol entonando la Marsellesa que me hace sentir unidad y orgullo.

Tan importante es el fondo como la forma, tal vez por eso, soy incapaz de más.
No es cuestión de miedo, inseguridad, sino la incredulidad para asimilar la barbarie, la sinrazón de un enemigo invisible.

jueves, noviembre 12, 2015

¡Y UNA MIERDA!

Hay un bicho microscópico pegado a la pantalla esperándome cada mañana. Al principio le saludaba educadamente dejándole campar a sus anchas mientras yo buscaba mi espacio; no estorbarse era mi máxima. No obstante siempre me preguntaba de dónde habría salido ese insecto asqueroso y me preocupaba que dañara mis plantas que con tanto mimo y celo cuido. Es más, me preocupaba su reproducción y que una mañana al despertar encontrara la pantalla del ordenador plagada de bicharracos, y ese placer callado con el que saludo al mundo, a mi propia vida, mientras ingiero mi primer café acompañado del humo de un cigarrillo negro, se fuera al traste.
Uno puede ignorar aspectos desagradables, incomodos, vamos, lo que se entiende saber convivir, respetar otros credos que no sean los tuyos, siempre y cuando no invadan tu cosmos ni agredan una serie de valores que para ti son básicos y esenciales.
Hoy, mi mal temida invasión se ha hecho realidad. Innegable es que todo ser humano tenga sueños, hasta sueños de grandeza si me apuráis, y que luches por ellos hasta verlos hechos  materialidad vigente, pero no a consta de los demás y en prejuicio de los otros.
En casa me dicen que soy alarmista con algunos temas, que mi imaginación calenturienta no me hace ver otros posibles caminos, pero cuando más retrocedo en tiempo mis lecturas de otras épocas, más me reafirmo en mis supuestos presagios alarmistas porque, a veces, muchas, demasiadas, la historia está condenada a repetirse y hoy, usurpando unas palabras de uno de mis escritores favoritos, Toro Salvaje, “abro los días y contemplo mis horas temblando”, así me he sentido cuando mi cabeza se ha atiborrado, al igual que mi pantalla de bichos, de conceptos, de posturas, de nombres propios, tratando de usurparme, de robarnos un trozo de tierra, de saltarse la ley, esa ley que, aunque pesada y costosa, nos garantiza la convivencia y la democracia.

Antes, cuando despertaba y me encontraba al bicho encaramado en mi pantalla, sistemáticamente le decía ¡Vete al carajo!, y seguía mi singladura sin más. Hoy no, no me da la gana que insulten mi pobre y maltrecha inteligencia por sueños de grandeza de unos pocos en detrimento de todo un pueblo ¡Y una mierda!

jueves, noviembre 05, 2015

LA VERDAD

“Quizá esté yo equivocado y tú en lo cierto, quizá con un esfuerzo a la verdad nos acerquemos”
Karl Popper (1902-1994) Filósofo inglés.

Mi ventana es un visor de realidades…Cómo los árboles se mecen entre sí, cómo amanece en rojizos alegres, cómo se difuminan en oro los tejados al caer el día, o cómo el cielo se desploma entre grises y niebla. Verdades tangibles que mis ojos fisgones acarician mientras escribo. De vez en cuando el teclado silencia sus palabras y reflexiono sobre las otras verdades que también existen aunque no las comparta.
¿Qué significa verdad? “Conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa: los niños tienen que decir siempre la verdad… Juicio o proposición que no se puede negar racionalmente y que es aceptado de forma general por una colectividad: verdad de fe… Expresión clara y directa con que se corrige o reprende a alguien. Más en pl.: Cayetano le dijo dos verdades…  Realidad, existencia real de una cosa: lo que te he contado no fue un sueño, sucedió de verdad”… Como se ve, verdad es un término colectivo e individual. También una sensación de realidad intransferible para uno mismo.
Hay verdades que se silencian por cobardía, por amor al prójimo y de esa manera no herirle, verdades omitidas por educación, y verdades que se omiten dado que decirlas no aportan nada.
Pero, también, hay verdades mal contadas que, dependiendo de quién vengan, pueden herir de muerte. Sin ir más lejos, tenemos nuestra historia universal que muchas veces se han dicho de ella verdades sesgadas, verdades mal narradas y quien las lee o escucha se hace eco de ellas de una manera deforme.
Vuelvo a mirar por la ventana. La lluvia se pega a los cristales en besos largos como fugaces. En la calle, un anciano resbala por esa agua que cae. Él no llega a caer, su bastón es un bastión para su cuerpo mermado. Y tuerzo mi mirada hacia el teclado. Los pensamientos surgen a borbotones que, si no los expulso, me atraganto.
¿Qué es la verdad? Me vuelvo a preguntar mientras siento que mi verdad no tiene que ser verdaderamente la tuya y si camino junto a ella en paz y sosiego, mi verdad es grande y sólida, pero no necesariamente tiene que ser la misma que la tuya, aunque conviene dialogar sobre la verdad tuya y mía, sobre todo si hay en juego un camino en común. Hablando se llega al consenso, a la comprensión, al respeto y al perdón.

¿Qué es la verdad? Me pregunto mientras recuerdo un pensamiento de Quino “No es necesario decir todo lo que se piensa, lo que sí es necesario es pensar lo que se dice”… Entretanto, la verdad se me escurre de la boca, palpita en mi corazón y se desvanece entre mis huellas.