martes, febrero 01, 2011

BLANCO

Aún tengo grabadas las imágenes en las retinas y tintado mi ánimo de blanco porque qué distinto es que te cuenten las cosas, a verlas en pintura, en cine, en foto… Cuando tu sensibilidad patina por el calidoscopio de la existencia real, los semáforos de tus instintos se ponen en verde para dejar pasar los sentimientos que te provoca todo aquello que te está rodeando en un instante impreciso: hueles, palpas, degustas, ves y escuchas ese silencio que te da el campo lejos de la atmósfera urbana tan proclive a adormecerte.

Ayer vi la huerta y el labrantío, la campiña y el prado sin horizonte, casado con el cielo, unido por la alianza nívea que otorga el invierno a la tierra. Incluso la niebla tragaba a borbotones la luz desteñida para florecer entre sus volutas blancas pequeños tejados, espadañas sin nido, pinares vestidos de novias inmaculadas. Hasta las montañas semejaban mujeres tumbadas cuyos pezones se fundían con la atmósfera.

Y el silencio era tan brutal que, sin darte cuenta, tus labios siseaban oraciones devolviendo a tu Dios el agradecimiento por haber estado en ese instante inconexo, tal vez milésimas de segundo, da igual, en aquel terruño palpando las venas de la vida, escuchando el bombeo del corazón, acariciando la piel de la tierra, olfateando el alma de esas pequeñas cosas que no solemos degustar como se merecen.

La vida hay que beberla cuando llega… Mañana puede ser tarde.

7 comentarios:

José Luis Martínez Hens dijo...

Como siempre un placer para los sentidos leerte.

TORO SALVAJE dijo...

Tu sensibilidad te permite disfrutar de cosas que otros no ven.

Disfruta la vida.

Besos.

Antonio dijo...

Como siempre, no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy... Cambiamos hacer por disfrutar y queda mejor...
Un beso

Anónimo dijo...

¿Qué es el mañana? Hoy, hoy y sólo hoy... La clave está en el "hoy". Lo demás son zarandajas.

Besos en noche cerrada.

Juan Julio.

Brisa de un corazon apagado dijo...

Simplemente preciosa.
Es increíble lo qeu puede valer un sólo momento en nuestra vida.

Maria Coca dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo. La vida hay que vivirla a cada instante. Y lo que vivimos, aquello que podemos contemplar con nuestros propios ojos, oler y tocar nos hace ser parte de lo que somos.

Qué frío!!!!

Besosss

bixen dijo...

Foto: Iztaccíhuatl; mujer de Popocatépetl, según la Leyenda.