jueves, mayo 07, 2009

LA CHICA DE AYER

26 de abril, 1985… El envoltorio es una hoja de periódico que marca esa fecha atado con un trozo de cuerda.


Al abrir la caja, el polvo es humo que revolotea aliviado a tu alrededor; se libera de décadas enclaustrado. Miras con asombro su contenido y tu memoria se convierte en gramola. En un espacio mínimo una pequeña parte de tu vida está ahí, hojas arrancadas de un almanaque que suena a melodías de ayer.
El discurrir inquieto de tu juventud, sueños de amores sellados, la melancolía de las primeras pérdidas, la rebeldía de una adolescente, notas colegiales, juegos infantiles, caligrafía tartamuda y… un libro.
Me lo acerco a la nariz y huele a tinta añeja, puedo reconocer perfectamente los aromas que guarda para sí después de tanto tiempo. Las hojas ambarinas son un poco mi primera piel; dermis de aguas bravas… En ese momento mis ojos glaucos se entornan para atrapar mejor aquel tiempo, y mi boca sonríe nostálgica mientras entre mis manos mariposean sobre la chica de ayer que se sabía diálogos enteros de aquel libro, Un sexo llamado débil, de Martín Vigil.
Al día siguiente de aquella fecha me casé, y no he recuperado la caja hasta ahora; había olvidado en un desván un pedazo de mí.

15 comentarios:

Lely Vehuel dijo...

Hola,de paseo visitando amigos y amigas y por supuesto paro aqui,sí...es como dices y puesto asi con tanta paz y profundidad...¡Que hermoso!...Tu entrada esta muy buena y tu sitio de igual modo,sigo viaje y te invito a peregrinar algo nuevo,un fuerte abrazo y mucha luz...

Jesús Arroyo dijo...

Hola guapa:
Felicidades por la caja.
¿Te he dicho alguna vez que estás mas viva que..? Recordar el ayer viviendo este presente es la muestra de ello.
e contaré una cosa para que mañana me llames "abuelo porretas".
En mi época comercial (creo que pronto volveré a ella) tuve una entrevista con la directora de un colegio. Al llegar, la encontré en el patio con los cuellicortos y al entrar, ese olor tan caraterístico que tienen los colegios, me dejó sin recursos para realizar una buena venta. En mi mente solo estaba el ayer. Desde aquel día, cada vez que salía una posible operación con alguien de un cole... acudía otro.
Besazos y más.

Adolfo Payés dijo...

La vida la juventud que nos dio todo y de repente eres, eso.. todo lo que pasó, ..

un gusto leerte

saludos fraternos
un abrazo

juan rafael dijo...

Si esos pedazos olvidados gustan de recuperar, bienvenidos sean.

eligelavida dijo...

Glup! Yo siempre miro al presente, pero me gusta leer estas cosas porque fácilmente me identifico con ellas. La verdad es que transmites emoción en cuatro líneas, y no es fácil componer una historia con un principio, un desarrollo, un final, toda una atmósfera en apenas un trocito de papel. Felicidades.

guillermo elt dijo...

Y nuestros grandes pequeños pedazos del ayer, sonrien cuando volvemos a encontrarnos con ellos... se nos clavan tiernos y cariñosos en el corazón, haciéndonos sangrar pequeñas gotas de ilusiones pasadas... que nunca perdidas.

Besicos.

ZAYI HERNÁNDEZ dijo...

YO TENGO UNA CAJA LLENA DE MIS RECUERDOS Y LOS PROTEJO CELOSAMENTE...UNA VEZ AL AÑO, LA ABRO Y LEO LAS CARTAS DE MIS SERES AMADOS ( EL MÁS AMADO YA NO ESTÁ, MURIÓ HACE UNOS AÑOS) Y ES COMO REVIVIR CADA ESPACIO...CADA MOMENTO.
BESITOS.

INÉS dijo...

Ese me gustó pero el que de verdad me marcó fue el de "La vida sale al encuentro1 Cualquier día de estos lo busco y lo releo ¡aunque cada libro tiene su momento!Bss

MentesSueltas dijo...

Hola, pasaba a saludarte, espero estes bien.
Mi abrazo de siempre.
MentesSueltas

MarianGardi dijo...

La memoria es estatica y el tiempo dinamico.
Cuando una se situa en la memoria es como ver una pelicula. Curioso verdad, el tiempo sin tiempo.
Un fuerte abrazo

Maria Coca dijo...

A veces los objetos nos traen la melancolía de la mano, como en esta ocasión. Trozos de vivencias que al recordarlas vuelven a vivir.

Besoss

estela dijo...

Desde luego es confortable asomarse de vez en cuando a esa caja y ver esa parte tan importante de nosotros.

precioso, como siempre.

besos.

GAB dijo...

Cuantos libros habra asi, que sin ser de los llamados best seller, o clasicos, han permanecido con nosotros y nos hicieron compañia en algun momento y como dices, sabernos paginas enteras.... en mi caso ese libro se llama Un mexicano mas de Juan Sanchez Andraka...

Roberto Esmoris Lara dijo...

Esa cajita del ayer es el presente más rotundo. Somos más cuando nos sumamos al nosotros del pasado.
Es hermoso, Mª Ángeles...gracias por compartirlo.
Besos y abrazos de tu amigo el REL

PIZARR dijo...

!Cuanto me gusta leerte Mª Angeles!

Imagino la vida que relatas, las escenas tan cotidianas y tan escondidas a los ojos del resto de mortales.

Creo que tú y yo, así como algunos otros que nos acompañan en esta aventura virtual. sabemos mirar con los ojos que ven lo que los demás no ven.

Solo por todo esto, ya merece la pena cada día.

Yo también guardo cajas y carpetas con periódicos y noticias que hicieron una parte de lo que hoy soy.

Ya ves... intento desprenderme... pero en estas cosas me cuesta mucho hacerlo.

Y que decirte de Martin Vigil...

Un abrazo