La 2ª edición de mis novelas tú lo has hecho posible

La 2ª edición de mis novelas tú lo has hecho posible
La 2ª edición de mis novelas tú lo has hecho posible.Un millón de gracias!!!

domingo, enero 25, 2009

ACTITUDES

Cada vez me parezco más a mi padre en algunas cosas. Cuando era jovencilla me escandalizaba, me irritaban ciertas actitudes suyas y me decía a mí misma “Nunca, nunca actúes así”, repitiéndomelo cada vez que le daba la vena.
Han pasado los años y esta mañana mientras tomaba el primer café con mi hijo mayor, se me han cruzado los cables. El muchacho me ha mirado como si tuviera delante de él a una extraterrestre a punto de fundirse en una tormenta de cólera.
Ver, escuchar, las noticias en ciertos canales me inducen a actitudes muy poco democráticas. Porque si estoy sola, no pasa nada; yo me lo guiso, yo me lo como. Pero si estás compartiendo un espacio, un mínimo de decoro ha de estar presente para respetar a los otros que piensan, opinan, distinto a ti; hoy se me ha olvidado este principio tan básico.
Primero salió un fulano que con sólo verle, se me ponen los pelos como escarpias. Luego habló una mujer que destila rabia según abre la boca. Y después salieron otros y otros y dijeron y dejaron de decir y a mí se me fue el dedo y apagué la televisión. No contenta con eso, solté un spich tan irracional como los fulanos que me habían puesto en el disparadero… Me quedé sola; mi hijo dio un portazo y se fue. Entonces la gramola de mi memoria me devolvió al pasado… Cuando, de nuevo, me depositó en el presente, fui a pedir disculpas. Mi hijo se ha echado a reír por mi cara apesadumbrada; sabemos que los errores entre gente que se aprecia si sabes rectificar no pasa nada, todo se perdona. Pero, según volvía a la cocina, me he hecho esta pregunta “¿Qué hubiera pasado si en vez de estar con tu hijo, estás con un extraño?”… Quizá, no te hubiera dado una segunda oportunidad. Tal vez, hubiera sido el inicio de una contienda absurda. Quizás…
Nuestras actitudes son una puerta abierta hacia ti mismo, hacia los demás… ¿Se me volverá a olvidar?

13 comentarios:

Inés dijo...

¿Como me consuela leer estas cosas! A mi ultimamente se me "va la pinza", eso dicen mis hijos, más de lo normal.
Una amiga me ha recomendado que piense solo en lo positivo ¿se me volverá a olvidar?

Codorníu dijo...

Qué humana me pareces. Cuánto siento el desencuentro que tuvimos.
Mira, te confieso una cosa un poco larga. Yo me acuesto pronto. No resisto a diario más allá de las doce. Por eso a las seis estoy despierto (y fresco como una lechuga)de sobra.

Para no molestar, me pongo los cascos y escucho todas las emisoras y sus noticiarios. Quiero decir todas, todas. Por aquí, seis en total. Algunas se me hacen cuesta arriba. Mucho.

A mi alrededor, nadie me entiende, por más que intente explicarlo. Entonces, pienso -en silencio, claro- una cita del maestro chino Rinzai (siglo IX) que dice así:

"¡Idiotas! Tratan de encontrar en los libros lo que quieren leer sus engañadas mentes"

Y cada vez soy más consciente que lo único que hay que salvaguardar es el dolor y el sufrimiento.

Por eso, tienes mucha razón, nuestros vendavales emocionales (cuya raíz está en lo que pensamos)es mejor que no los pague nadie.

Te reitero mi cariño.
Buen domingo...
Un beso, amiga.
Pepe.

Wilhemina Queen dijo...

Puede que se te olvide, pero recuerda que somos humanos.
Un abrazote!!!!!!!!!!!

goyo dijo...

Hola Rubia, buen tema has encarado.
A todos los que tenemos hijos nos ha pasado esto alguna vez.
Pero fijate, que a veces con amigos o extraños no nos pasa lo mismo. Actuamos con mas comprension.
Creo, que cuando estamos con los pichones, demostramos todo lo que nos pasa, buscando en difinitiva un poco de mimos a travez de ellos.
Casi seguro es,es que estamos mal con nosotros mismos,y la descarga viene por cualquier situacion.
Me imagino nuestros hijos saliendo con un portazo y diciendo ! ni ellos se aguantan!
Vamos, que es domingo, levantemos el animo, que los hijos en definitiva entienden y perdonan todo. Un beso

Roberto Esmoris Lara dijo...

Tomar un café escuchando los pájaros. Sacarle las hojas secas al malvón y acariciar la flor. La Bestia se agazapa en los televisores.
Abrazos con bizcochuelo casero.
Te quiere el REL

Adolfo Payés dijo...

Muy hermoso como solo vos lo sabes escribir pues en el esta y se siente el alma de la mujer, tierna y sobre todo humanista de la vida...

muy precioso..

saludos fraternos con mucho cariño

JAVIER dijo...

Con tu relato nos has planteado una gran reflexion. Me encanto.

Saludos desde japon.

PD: Sabias que la Virgen de Guadalupe en Japon no solo se exhibe en las iglesias? Aca unas fotos.

guillermo elt dijo...

Clalro que se te volverá a olvidar... Los himanos omos así. Pero, claro, siempre se puede pedir disculpas. y si es extraño y no te la acepta... que le den. :))

Un post para... "no elvidar?"... para recordarlo en los momentos clave, si, aunque, ya digo... es fácil que en determinados momentos se olvide.

Besicos.

MarianGardi dijo...

Si es cierto hay momentos que uno se pone violento y hay que saber templarse hasta para los de la casa.
No hay que olvidarlo pero yo no lo recuerdo
Besines

Jesús Arroyo dijo...

Yo, que soy "un aficionado a estos repentes" (menos mal que no llego a profesional) te puedo asegurar que ante personas desconocidas no nos pasa. Y esto hace pensar en lo que escuchamos, pensamos o no pensamos, decimos y hacemos... con quien lo escuchamos, con quien lo pensamos o no pensamos, con quienlo decimos y con quien tnemos las actitudes.
Buff, que historieta te he soltado, pero a mi me lo dijo una doctora.
Un besazo.

Luis y Mª Jesús dijo...

Llevo toda una vida luchando contra ese genio destructor que heredé de mi padre; creo que he vencido. Te diré mi secreto: no veo la tele.
Un beso
maría Jeús

Desire dijo...

Angeles este blog no te lo conocia y me parecio precioso. En lo que se refiere a este post, te cuento que a veces mis hijos me dicen que amanezco como el pitufo gruñon, ahi ya se que debo parar, es que caemos tan facil en nuestros enojos que nos olvidamos de que ser felices es mucho mas facil.

Maria Coca dijo...

Seguro que no se te olvida, aunque a veces las circunstancias nos llevan a situaciones que no podemos controlar. Tranquila. Quien te conoce, te perdonará siempre y los que no, eso se pierden.

Besosss