sábado, febrero 16, 2008

GUASCH URUGUAYO


Amanecí oliendo a hierba, bañándome en una ciudad mojada y de sol tímido.
Caminé hacia “el mercado” entre la pobreza y la dignidad, entre frutas, asados y carnaval.
El mar se contemplaba despojado de paisaje, templado y gris como su cielo.
La gente, colorista y amable, miraba al horizonte con una sonrisa de terciopelo… Así vi Montevideo.

3 comentarios:

ANA dijo...

Bienvenida por el barrio. Ya nos contarás cuando estés situada y adaptada.
Un abrazo,
ana.

carlota dijo...

Ay, nena... nos contarás más, no? preciosa frutería, por cierto. Un besito y bienvenida, se te echó de menos.

Nómada planetario dijo...

Eso es lo que más llama la atención de aquellas gentes que no pierden la sonrisa, a pesar de las penurias económicas que atraviesan.
Saludos.