lunes, julio 30, 2018

COSAS, OBJETOS, TRASTOS, CHISMES…


A veces los objetos poseen vida propia, aunque sea inanimada. Puede ser materia y, sin embargo, hablarte.

Así es mi mesa de jardín. Creo que cuando fui capaz de distinguir, ella ya estaba delante de mí para hacerme gratos esos momentos menudos de la vida cotidiana.

Como cualquier anciano, cojea, se agrieta, pero resiste los envites con soberbia dignidad.
Hoy me ha contado que tal vez este sea su último verano, y que la podía designar a otros usos más pausados. Me he quedado mirándola hasta hallar una pregunta o varias

-Mesa, ¿cómo voy a escribir a media tarde sin ti, ¿quién me va a dar mejor cobijo para mis lecturas?, ¿y mis desayunos al sol tibio del alba?, y esas copas nocturnas mientras la música mece el verano?

He sentido que me ha mirado con la humildad de lo inanimado tan lleno de servidumbre, con la consistencia de saberse un simple instrumento y que su destino está en mí.
He acariciado sus patas deshechas, su rostro redondo de luna llena y he sentido la sonrisa de la materia posarse en mí.

Sí, tal vez pienses que estoy loca, pero las cosas que aprecias, te hablan.

3 comentarios:

Marigem Saldelapuro dijo...

Claro que te hablan, en esas estoy yo con una mesa que tenemos en la finca y ya da hasta miedo poner algo encima pero claro, me ha acompañado tanto...
Seguro que le encuentras un menester maravilloso.
Besos.

Macondo dijo...

Si eso es locura, bendita locura. Seguramente tiene una buena parte de la culpa de tu sensibilidad y de que escribas tan bien.
Un abrazo.

marisa martin dijo...

Todo habla, sólo hay que saber escuchar. No todos pueden oír, tan sólo es un don concedido a unos pocos privilegiados, y claro tú estás entre ellos, no podía ser de otra manera...😘