lunes, noviembre 20, 2017

Y UN DÍA LLEGASTE A MI VIDA...

Una mañana del recién estrenado otoño llamaron a la puerta. Yo en aquel entonces era un muñeco roto por el estrés, más que vivir, vegetaba. Miré sin ver cómo Nacho abría, le entregaban algo y lo depositaba en el suelo. Luego se sentó en el pavimento de la cocina y yo le imité… Metió la mano en la jaula pero hasta casi una hora después no apareció una bola gorda, canija y tambaleándose como los borrachos, sin embargo, de pronto, levantó la cabeza y me miró…

Llegaste cuando yo no estaba y me hiciste regresar.

Parecía mentira, eras una réplica de mí; nos asustaba el ruido, la gente, los coches y nuestros ojos se disparaban en un miedo sordo que nos bloqueaba. Por lo visto el cometido de tu presencia era que yo te tenía que cuidar y fue todo lo contrario.

Llegaste cuando yo no estaba y me hiciste regresar.

Volvimos juntos y tú fuiste mi maestro de vida. Me enseñaste a caminar, me hablaste del mundo con tu mirada triste, me instruiste en confiar, en mirar al sol cada mañana y me adiestraste en sonreír aunque el miedo siguiera ahí cortándonos el paso.

Y de repente, una mañana, te sentaste a mis pies y yo comencé a dibujar letras en las nubes.

Juntos aprendimos lo que era dar sin esperar y de noche me hablaste de amor, de ese amor incondicional que solo tú sabías dar mientras velabas mis sueños.

Tu vida fue de tambores y trompetas, de risas y cómicos, de príncipes sin valentía porque lo tuyo era la defensa alternativa; mucho ruido y luego a esconderte tras mis piernas. Eras tan tonto que de tonto se instalaron de nuevo las sensaciones en mi corazón y la risa en mi rostro.

Llegaste cuando yo no estaba y me hiciste regresar para regalarme vida.

Y ahora, y ahora te has ido, desplegaste el vuelo en mis brazos mirándome, mirándome como la primera vez hasta que tus párpados se han cerrado para siempre.

Solo tú y nadie más que tú me trajo de regreso a casa… ¡GRACIAS, MI PERRILLO!

3 comentarios:

Macondo dijo...

“Cuanto más conozco a la gente, más quiero a mi perro” (Diógenes).

"Es necesario buscar la flor de la amistad sobre la tumba de un perro" (Ignacio Manuel Altamirano).

Ánimo.
Un abrazo.

Marigem Saldelapuro dijo...

Ufffff, qué pena por favor.
Yo quiero a mis gatos más que a muchas personas así que me imagino esa bolita que llegó cuando tú no estabas.
Besos.

Laura. M dijo...

Hasta que no hayas amado a un animal parte de tu alma estará dormida. Anatole France
Lo siento Mª Ángeles, son los más fieles amigos del hombre
No tengo perro, tenemos gatos y son más independientes. Sé cuanto lo sientes porque he visto llorar a amigos cuando su perro ha muerto.
Ahora te quedan los buenos momentos te ha dejado.
Besos.