martes, julio 25, 2017

GENTE ESPECIAL

Hay gente de una pasta especial que no tiene nada que ver al resto de los mortales. Son capaces de sacrificarse por otros y olvidarse de quienes son. O están dispuestos a renunciar parte de sus vidas y sentimientos para conquistar un mundo mejor para los suyos y para ellos mismos. Con tal fin, cogen una mochila, la llenan de nostalgias, abrazos calientes, amores que esperan, para que el tiempo sea sólo un suspiro en su vuelo rasante. No dudan en recorrer miles de kilómetros, dejar atrás a sus hijos para conquistar algo que en su tierra natal les es negado.
Se recrean en las noches de invierno con un ordenador viendo cómo se mueven a cámara lenta sus seres queridos, o cómo van creciendo sus genes mientras el tiempo pasa.
En primavera miran fotos y las besan deseando que ese beso llegue muy lejos.
En verano, la música de sus orígenes endulza sus cuerpos y, mientras sus manos trabajan, atesoran migajas; de mil maneras hacen que el dinero se reproduzca y llegue a su destino.

…La observo en silencio mientras una escoba se mueve, un cristal se descubre o una camisa queda perfecta.

Primero dejó a su hija recién nacida. Tuvieron que pasar tres años para abrazar su cuerpo chiquito. Ahora muestra con orgullo un pedazo de tierra donde van creciendo unos ladrillos “En cuatro años, volveremos a casa. Plantaré tomates y mangos y entre dos árboles colgaré una hamaca. Falta tan poco…” Y el susurro de su voz con la esperanza prendida en su garganta hace que me estremezca al pensar que son personas verdaderamente especiales.

7 comentarios:

Marigem Saldelapuro dijo...

Ay qué bonito, y qué vidas tan duras tienen muchos de los que lo han dejado todo para buscar un futuro mejor, y es difícil porque las cosas no pintan bien en casi ningún sitio pero ellos no pierden la ilusión y luchan.
Besos.

Ambar dijo...

A veces nos relacionamos con esas"personas especiales" sin pensar todo el dolor que deben acumular dentro, porque no se les nota. Tal vez porque hasta ese punto llega su generosidad.
Besos

Macondo dijo...

Héroes anónimos.

Pedro Luso dijo...

Olá, Mª Ángeles!
Gostei muito desta tua bela crônica, com enfoques que se presta à sociologia. Parabéns.
Um beijo. Pedro

SALETA dijo...


Fue hace poco, uno de estos días; quizá el domingo pasado. En un banco de madera de una plaza de mi pueblo, lloraban abrazados una pareja de emigrantes de inconfundibles rasgos latinoamericanos.

En la mano de ella temblaba una carta; y en la de él, la fotografía de unos niños.

Cuando pasé por delante, de forma involuntaria mis movimientos se hicieron más lentos. Casi estuve a punto de sentarme, pues había sitio.
Al final no lo hice.

Y cada paso que daba, alejándome, se me partía el corazón.

Gracias, amiga. Muy hermoso.

Silvia Parque dijo...

Qué bonito lo escribes. Pero qué triste. Qué malo que para salir adelante haya que dejar a los que se ama. Aunque no sea "abandono", aunque sea para darles lo que necesitan.

Laura. M dijo...

Que esos cuatro años pasen rápido para que pueda sentir los abrazos y plantar los tomates.
Besos.