La 2ª edición de mis novelas tú lo has hecho posible

La 2ª edición de mis novelas tú lo has hecho posible
La 2ª edición de mis novelas tú lo has hecho posible.Un millón de gracias!!!

miércoles, marzo 30, 2016

AMANECIENDO

Muy de mañana me he dado un paseo. En alguna esquina soplaba el viento y me he subido el cuello del pijama. Apenas había amanecido pero he presentido que la primavera afloraba por alguna costura pues los pájaros ya se han encrespado en el altozano a piar la luz que llega mientras los árboles manifiestan que la vida sigue.
He pasado por calles recoletas, ensortijadas de buenos augurios, sonrisas anchas y algún que otro chillando a la humanidad; me han dado ganas de pararme y decirle que cerrara la boca pues iba a despertar de mal temple al rosario de la aurora. Luego he desdeñado la idea pues tu actitud hace y dice más que mandarle a tomar vientos y he seguido por mi paseo.
En un local he oído cantar cumpleaños feliz y me he asomado. Un grupo de ancianas octogenarias y nonagenarias reían, aplaudían, como si la edad no fuera con ellas y la vitalidad aún siguiera cohabitando en su espíritu. Me he colgado de su ánimo intrépido y he seguido paseando por las nubes. En un parque cercano  he encontrado a perros y gatos haciendo malabares con sus dueños y demostrándonos una vez más que la fidelidad es posible aunque no se dé en toda la raza humana. Mientras contemplaba sentada en un banco esas escenas deliciosas he visto pasar a padres con carritos apresurados templando el llanto de sus hijos despiertos a unas horas que no son de niños pero el trabajo escaso no entiende de horas.
De vuelta me he cruzado con un par de barrenderos, les he dicho buenos días y me han mirado como si mi voz fuera la de un extraterrestre y cuando mis pasos se han alejado de ellos he sentido a mis espaldas que me colgaban palabras masticadas de agradecimiento.
Aún me ha dado tiempo de ver por la ventana de la vida a unos ancianos caminando desorientados huyendo de soledades en busca de la panadería que alimente un te quiero y un grupo de jóvenes camino de la escuela tragándose la vida a borbotones.
He subido la cuesta de mi jardín interior, ese hola personal que se llama Facebook. En mi muro cuelgan amigos, primos y conocidos sin rostro, todos ellos a su manera aman la vida, tienen inquietudes y las manifiestan pero en todos ellos emerge algo en común; buena voluntad.

Voy a comenzar el día, el aroma de las horas es un buen café para empezar la cosecha de palabras convertidas a hechos… He sentido como la primavera se escribe en las azoteas de nuestras vidas.

2 comentarios:

miniaturista dijo...

Muchas gracias por este relato, que bien expresas y cuantos sentimientos en tus palabras.
U abrazo
Maite

TORO SALVAJE dijo...

Que siga la fiesta en tu corazón.

Besos.