martes, octubre 22, 2013

EL INSOMNIO ES MI RECUERDO HACIA TI, CHELO

Anoche tuve insomnio… Seguro que miles de españoles ayer estuvieron como yo, y me pregunté qué harían ese millar de desconocidos en actitud de vigilia, si se quedarían en la cama contando borregos, mirando las sombras del techo, leyendo…
Tengo la costumbre de caminar a oscuras con el riesgo de irme “comiendo” muebles a mi paso hasta que una luz invisible se apodera de mis ojos y todo a mi alrededor se convierte en sombras mudas que descansan esperando el mañana. Así es en una ciudad pequeña donde hasta el aire calla y las calles son fantasmas. Sin embargo, en una urbe grande la noche se convierte en vela que no cesa de murmurar y las farolas son el sol nocturno. El camión de la basura pasa lento y su carga suena, canta golpes hasta que se aleja. Después llega la lluvia, un tintinear de gotas reposando en el cristal; las veo precipitarse con la leve cadencia de la dulzura espontánea, y me provoca una agradable sensación que despierta mis sentidos; entonces enciendo una pequeña luz y busco en qué entretenerme. Así van pasando personajes de poca monta, sin nada que decir sino exhibir la inusual carencia de sustancia… Hoteles con elegancia ofrecen una paz campestre al módico precio de doscientos veinticinco euros la noche, hospedajes camino entre lo ficticio y lo real. Paisajes entre ríos y montañas, placeres chic en valles secretos… Llegando hasta mi vigía soledad el estupendo Pablo Motos, limpiacristales durante cinco años y estudiándose el diccionario de la A a la Z para poder hablar con propiedad en sus años locos. Luego llegan niñas bengalíes, prostitutas sin mañana, o Beatriz Talegón, la voz crítica del PSOE de la que pocos se fían porque es político, y esta es una raza en caída libre por su codicia… Sigo pasando hojas hasta que llegan a mi boca los primeros bostezos, justo en el momento que aparece Almudena Grandes a deleitarme con su buen hacer de escritora consumada, comprometida con la realidad de hoy, que aprovecha cada frase para remover conciencias, o dejar en el aire alguna enseñanza al rescate de sus lectores, pero mis bostezos no cesan y es hora de apagar mi mente, mandarla al limbo a reunir fuerzas para ese mañana que tengo el honor de disfrutar.

Me meto en la cama, el calor tibio de las sábanas me abraza mientras dedico el último pensamiento a esa amiga que tuvo que emigrar para poder seguir viviendo… Me reconforta su imagen descalza por la playa, iluminada toda su figura por su valor y coraje y… me duermo por fin.

3 comentarios:

Estrella Altair dijo...

Bueno.. son muchos y muchas.. los que tienen que realizar.. o hemos reaizado esa travesia en el desierto.. para finalmente encontrar.. de verdad.. que ha mericido mucho pero mucho la pena

Maripaz dijo...

Es una opción muy en boga que no queda otro remedio que tomar. Muchas personas como tu amiga, han decidido volar donde haya una nueva oportunidad.

América dijo...

El recuerdo de quienes queremos se afianza en nuestro corazón la distancia física puede que sea o no importante, la de los afectos marcan, en busca de nuevos destinos por necesidad.
Mi cariño escritora; con la profunda pena de ni poder seguir el ritmo de tus publicaciones pero siempre me llevo algo: todo ese don que tienes para expresar emociones.
Un abrazo.