sábado, febrero 18, 2012

ALZANDO EL VUELO



De repente un día, no sabes el momento exacto, pero sabes que ocurre. Las cosas cambian, cobran sentido, la medida justa de su valor. No sabes cómo ha sido, ni falta que hace, sólo sabes que todo a tu alrededor te habla, te dice cosas y tú, sin saber por qué, eres feliz con algo que a simple vista no se ve. Incluso los demás tampoco lo ven; eso a ti te ha de dar igual. Lo importante es que todo tu mundo te susurra y tú, eres capaz de apreciarlo.
Esta mañana me he encontrado una nota pegada en el ordenador. Decía lo siguiente: Os quiero mucho. El padre de Frost… La he pegado con celo para que no se vuele con una corriente de aire y, para que esas cosas que se pierden, yo no las pierda ni la sonrisa que se me prende en el rostro al sentir que siento.

PD. El padre de Frost es mi hijo, y frost es nuestro perro

4 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Como me alegra que te ocurra eso.
Que sea para siempre.

Besos.

Juan Julio de Abajo dijo...

Hermoso. Muy hermoso. No sabes como te envidio. Hace años, muchos, que yo no recibo una misiva como esa.

Un beso y un recuerdo.

J.

Nómada planetario dijo...

Cosas pequeñas como esa son las que nos dan alas. A mí el inglés me deja varado como una ballena en mitad del desierto.
Besos mientras reniego de esa gramática caprichosa.

Adolfo Payés dijo...

Esa sonrisa robada por ese detalle ta bello. son los que dan vida..

Gracias por compartir tan precioso detalle..


Que disfrutes de esta semana que comienza..
Un abrazo
Saludos fraternos..