martes, enero 12, 2010

PALABRAS AUSENTES

A veces las palabras, tan llenas de magia y contenido, se desvisten de su plenitud para volverse huecas, vanas. Sobran...

Me acerqué a él sin hacer ruido. Estaba hablando por teléfono, encorvado y encogido. Puse las manos en su espalda; se estremeció y yo esperé. Cuando terminó de hablar no se volvió, siguió ahí perdido en la maraña de penas.

Entonces, moví ficha y me arrodillé para estar a su altura. Levantó la cara y vi sus ojos. Hacía tiempo que no veía tanta tristeza en una mirada. Sus lágrimas corrían perdidas hasta acabar en su pantalón. Al cabo de un rato me dijo “He perdido mis referencias, Ángeles. Mi vida no tiene sentido”

No dije nada, seguí callada apretando sus manos a las mías. Cuando el dolor es tan hondo, las palabras sobran.

Tal vez, en el momento que el tiempo comience a cerrar la herida, las cicatrices se convertirán en palabras, y él recobrará el pulso de su vida y, quizá, seguro, el sol vuelva a dar calidez a sus días.

... Después de escuchar el gemido de su dolor, Le di un beso en su mejilla empapada y en silencio le dejé con su amargura; sobraban las palabras.

17 comentarios:

Juan Antonio dijo...

La enfermedad es dura,y sobre todo la que trae la edad ,la que te obliga a sucumbir y " a perder las referencias " y lo mas dificil es cuando se es consciente de ello.Esa realidad la vivo dia a dia con m padre.Es verdad que sobran las palabras, pero ese apreton de manos vale mas que nada.Ojala el sol vuelva a dar calidez a su vida y consuelo a su sufrimiento.Me cuesta expresarme en este tema ,pero te comprendo tanto...tanto,tanto.
Animo.

Maripaz Brugos dijo...

Tienes toda la razón, a veces sobran las palabras...pero para entonces, están los besos,los apretones de manos, las caricias y el calor inmenso de nuestra presencia.

Muy bonito como lo has contado.

guillermo elt dijo...

Seguro que sí, con el tiempo.

Besicos.

Antonio dijo...

Es posible que sobren las palabras, pero a mí me gustaría saber de qué material está hecha tu pluma que escribe tan lindas palabras, cargadas de sensibilidad y humanidad...
Un beso y buen descanso

Lena dijo...

La compañía, el beso, el silencio, la mirada directa a los ojos, el tiempo dedicado a otro...todo esos son palabras....palabras cálidas y sin sílabas.

Un beso, M.A.

TORO SALVAJE dijo...

Que horror.
Prefiero morirme mil veces.
Respeto que muchos piensen lo contrario.
Eso para mí no es vida.

Besos.

Jesús Arroyo dijo...

Lo mismo me pasa a mi, me quedo sin palabras porque, sinceramente, sobran.
Un beso, Cantalapiedra.

eligelavida dijo...

Es verdad que a veces las palabras sobran. Pero los gestos, no. Los gestos de cariño (‘puse las manos en su espalda, esperé, me arrodillé para estar a su altura, vi sus ojos, seguí callada apretando sus manos a las mías’), y el acompañar, aunque sea en silencio, al que sufre, es un acto de humanidad.

joselop44 dijo...

Es muy duro vivir así; la enfermedad te corroe y te impide vivr con plenitud.
Un abrazo

Princesa Letizia dijo...

Cuando no hay dinero, querida súbdita, vienen todas las calamidades. No hay abrazo más grande que el que te da la cuenta corriente y lo demás son cuentos, porque cuando tienes pasta, te sobran los abrazos. Eres como un trocito de tarta que todos quieren comer. Te lo digo yo que soy Princesa y todos me quieren por los buenos vestidos que luzco. ¿Te gustó mi vestido rojo?

Besos de Princesa

Estrella dijo...

Tienes toda la razón, mi alma. Lo difícil es encontrar las palabras en esos casos tan duros.

Besitos

Albino dijo...

Muchas veces el silencio es mas elocuente que las palabras, aunque con estas se pretenda llevar consuelo. El silencio y una mirada a los ojos, hacen milagros.
Un beso

MarianGardi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
MarianGardi dijo...

Precioso escrito.
Cuando llega el dolor, cuanto se agradece ese apretón de manos.
Muchos besos

servicio al cliente dijo...

Tus palabras cautivan y si la enfermedad es muy dura pero lo que dices es verdad las palabras sobran me el cariño habla por ti.

Codorníu dijo...

Coincido con Toro.
No podría soportarlo.
La vida se acaba mucho antes.

Un beso, mientras puedo.

Lunska Nicori dijo...

Siempre que me asomo a tu blog, me asomo a la vida, a lo cotidiano, a lo preciso y a veces a lo impreciso...pero siempre,siempre, trae un relato de emociòn abierta y palabras certeras..., que si bien sobran, cuando nada hay que decir: tú, no te calles nunca, tu palabra llena el espacio de sabia certidumbre, y emoción ilimitada.